Georgeo Beirouti Ragusa, de Motos Bera, detenido en el CONAS

Georgeo Beirouti Ragusa, hijo de Elías Beirouti Khouri

Desde el pasado 13 de marzo, Georgeo Beirouti Ragusa permanece bajo custodia en la sede del CONAS en Quinta Crespo, en un caso que ha pasado del rumor de pasillo a evidenciar las tensiones entre el sector empresarial y el entorno oficialista. Hijo de Elías Beirouti Khouri y María Gabriela Ragusa, dueños de la firma Motos Bera, el joven de 26 años (recién cumplidos el pasado 22 de enero) fue sustraído de su residencia en la urbanización La Arboleda, en Maracay, en un operativo que inicialmente despertó diversas teorías sobre su origen.

Aunque en las últimas horas han circulado versiones que vinculan el arresto con una supuesta reapertura de investigaciones por fraude con divisas de CADIVI, o incluso represalias de José David Cabello por presuntas irregularidades en la importación de motocicletas ensambladas bajo la fachada de material desarmado, la realidad parece ser más inmediata y personal. Según fuentes cercanas al caso, el detonante fue una violenta riña ocurrida horas antes en la manga de coleo Carlos Raúl Villanueva, en la capital aragüeña.

El incidente, que comenzó como una discusión de escoltas, originada por los de Beirouti, habría escalado al enfrentarse a personal de confianza de Jorge Rodríguez. Esta conexión habría activado la rápida respuesta de la Guardia Nacional, repitiendo un patrón de «castigos ejemplares» ordenados desde las altas esferas del gobierno, similar a lo ocurrido en meses pasados con Juan Carlos Ferro en el restaurante MoDo o Francisco Convit en las canchas de padel de Santa Fe.

Durante el operativo en La Arboleda también fue aprehendido Cristhian Beirouti, primo de Georgeo, aunque este fue liberado poco después al comprobarse que solo se encontraba en la vivienda por casualidad y no tuvo participación en el altercado de la manga de coleo. Por el contrario, Georgeo Beirouti Ragusa, pareja de Mariajosé Perdomo Tarascio (hija de Gustavo Perdomo), continúa tras las rejas sin que hasta el momento haya sido reseñado formalmente ni se le hayan imputado cargos, un limbo jurídico que mantiene en vilo a su entorno familiar y empresarial.