La corrupción chavista es un fenómeno endógeno, propio de la naturaleza del régimen y los Contratos de Participación Productiva (CPP) son otra expresión de ella que se mantienen vigente, aun cuando se haya producido el desmantelamiento de algunas de estas estructuras.
Así lo dieron a conocer fuentes de la industria a Venezuela Política, al tiempo que advirtieron de la existencia de una red de corrupción y lavado de activos presuntamente operada por una empresa denominada A&B Oil and Gas dentro de Petro Roraima.
Esta estructura criminal habría sido diseñada por el régimen de Nicolkás Maduro, estaría siendo aprovechada por gobierno interino de Delcy Rodríguez, para asegurar su influencia económica antes de una posible salida del poder. Los irregulares CPP operan en la Faja del Orinoco para desviar fondos públicos hacia intereses privados.
La fuente reveló a Venezuela Política que estos acuerdos se establecieron estratégicamente para que sus operaciones perduren en el país a pesar de los cambios políticos.
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Contratos de Participación Productiva (CPP): desvío de fondos
Los Contratos de Participación Productiva (CPP) fueron la fórmula que el régimen de Nicolás Maduro instituyó para poner en práctica una privatización solapada e inconstitucional de la industria petrolera y así financiarse y evadir las sanciones de Estados Unidos.
Y aunque se ha hablado de su desmantelamiento, esta sofisticada red de corrupción y lavado de dinero sigue operando dentro del sector petrolero venezolano con Erick Jacinto Pérez Rodríguez y Luis Fernández como figuras centrales que utilizan empresas mixtas y CPP asignados a dedo para desviar fondos estatales bajo el amparo del régimen.
Los fondos generados en estas operaciones estarían dirigidos —según denuncian nuestras fuentes— a financiar al régimen venezolano hoy en manos de Delcy Rodríguez, a la par que también involucrarían extorsiones y graves amenazas de seguridad contra quienes intentan oponerse.
Advierte la fuente que, a pesar de las purgas oficiales, los activos supuestamente robados han sido reabsorbidos por la estructura de poder para seguir operando en la clandestinidad.
CPP: financiamiento del posmadurismo y su red criminal
La fuente asegura que la creación de esta red de empresas mixtas regidas por los Contratos de Participación Productiva (CPP), diseñadas por el régimen venezolano tiene como objetivo garantizar su permanencia económica tras una eventual salida del poder.
Estas organizaciones no solo facilitarían la corrupción actual, sino que funcionarían como nodos de desestabilización y financiamiento para futuras actividades criminales o terroristas.
PetroRoraima
PetroRoraima es una empresa mixta en Venezuela, constituida en 2024 entre la Corporación Venezolana del Petróleo (CVP) y la empresa venezolana A&B Oil and Gas, diseñada para extraer y mejorar crudo extrapesado en la Faja Petrolífera del Orinoco (Bloque Junín), reemplazando a la antigua Petro San Félix (1). Esta empresa propiedad de Jorge Alfredo Silva Cardona, estaría siendo manejada por ejecutivos brasileños, de acuerdo a nuestra fuente.
PetroRoraima se erige —acusa la fuente— como una presunta red de corrupción y lavado de activos que opera en el área de Junín bajo las directrices de A&B Oil and Gas, convertida en centro neurálgico de estas actividades ilícitas.
Esta estructura se utiliza supuestamente para el manejo irregular de contratos en la Faja Petrolífera y otras áreas estratégicas.
Dentro de Petro Roraima la empresa A&B Oil and Gas desempeña un papel crítico que la dirige, no solo a un área de acción, sino que actúa como un nodo central para la gestión de contratos y blanqueo de capitales, siendo los Contratos de Participación en la Producción (CPP) la herramienta legal y operativa utilizada para facilitar el desvío de fondos y la adjudicación irregular de contratos.
Con ello se busca establecer una estructura económica que permanezca en el país de forma arraigada, permitiendo que el grupo mantenga su influencia y poder financiero incluso a la salida del régimen.
Los operadores internos del régimen
La fuente detalla que esta de corrupción y lavado de activos que opera a través de Petro Roraima y diversas empresas de capital mixto es dirigida por Eric Pérez, exfuncionario de la administración de Tareck El Aissami, como el principal cerebro operativo encargado de legitimar capitales para el régimen actual.
La asignación directa de contratos que a menudo no implican la ejecución de obras reales, sirve únicamente como vehículos de facturación y blanqueo. Igualmente participan de la trama, Luis Fernández, identificado como el supuesto brazo ejecutor y responsable de tácticas de extorsión y amenazas de desaparición forzada mediante el uso de organismos de inteligencia como el SEBIN.
Pedro León, conocido como el «Zar de la Faja», también estaría ligado a este negocio irregular en la que supuestamente actúa en coordinación con Fernández para la reorganización y expansión de la estructura de lavado de activos.
La fuente también refirió que el régimen recuperó fondos previamente considerados «perdidos» por corrupción y los mantiene fuera del escrutinio público para utilizarlos en estas nuevas estructuras financieras.
Los mecanismos
Asignación de contratos «a dedo»: los contratos son otorgados directamente por órdenes superiores del régimen a las CPP controladas por la red.
Facturación sin ejecución: una práctica recurrente consiste en facturar múltiples veces por obras que nunca se ejecutan. Esto permite la salida de capitales del Estado hacia las cuentas de la red de manera aparentemente legal.
Reorganización estratégica: el grupo se encuentra en una fase de crecimiento y reorganización, creando nuevas empresas de maletín para diversificar y ocultar el flujo de dinero ilícito.
Recuperación oculta: los fondos recuperados por el régimen provenientes de tramas de corrupción previas y vinculados a figuras presas, no se hace público y se decolara como perdidos.
Narrativa de «dinero perdido»: oficialmente, el dinero se declara como robado por exfuncionarios para justificar su ausencia ante la opinión pública.
Reutilización de capital: los fondos recuperados son reinyectados en las nuevas estructuras (Petro Roraima / CPP) para ser lavados bajo el control de Eric Pérez.
Oportunidad para desenmascarar
El actual momento que vive Venezuela es en opinión nuestra fuente, una oportunidad para desenmascarar una de las redes de corrupción más poderosas del país
La fuente asegura poseer pruebas certificadas, firmadas y selladas de esta estructura y su modus operandi de este sistema de reciclaje de capitales que busca blindar económicamente al régimen venezolano a expensas del patrimonio nacional.
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Fuente consultada:
1) Zerpa, Fabiola. (8 de mayo de 2024). “Venezuela’s PDVSA, A&B Oil and Gas Start Petrororaima Operations”. Bloomberg Law. https://news.bloomberglaw.com/bankruptcy-law/venezuelas-pdvsa-a-b-oil-and-gas-start-petrororaima-operations