VenePirámides: Extractos del Pato (I): pistas para detectar un “Pato” financiero

Resulta imposible ignorar la magistral pieza de trabajo detectivesco-financiero escrita por Alex Dalmady para Veneconomía titulada “El Pato”, que nos resume las pistas inequívocas para identificar una estafa financiera. Nos permitimos la ligereza de hacer una sinópsis, en varias entregas, de sus perspicaces observaciones:

Las señas del “Pato” financiero (para que lo reconozca cuando se tropiece con uno):

1. Es demasiado bueno (para ser verdad)

Recuerdo que el “GUMI” (pirámide financiera en el estado Bolívar en los años 90) pagaba intereses del 20% mensual. DMG(Colombia) le ofrecía recargar 100% sus tarjetas prepagadas a los seis meses y gratis. Madoff no ofrecía, pero producía retornos superiores a los del mercado… sin la volatilidad (riesgo) que debería acompañarlo. El Banco Latino ofrecía intereses muy superiores al resto de los bancos… etc.

Generalmente hay algo atractivo… si no nadie se metería. La cosa es que sea demasiado atractivo. Los esquemas más exitosos, como el de Madoff, están en el límite de lo creíble lo que les permite mantenerse por mucho tiempo.

2. Puede hacer lo que nadie más puede hacer

Las finanzas son más sencillas de lo que la gente del medio quiere hacer creer (nos tenemos que dar importancia). La mayoría de las cosas se pueden explicar con aritmética sencilla. Cuando los números o las explicaciones son complejas… ¡cuidado!¿Que hacía “GUMI” para pagar intereses del 20% mensual? Y la respuesta (a baja voz) era que estaban financiando el narcotráfico.

Mentira. Y francamente ¿por qué los narcotraficantes iban a financiarse a esas tasas de usura? Generalmente al revés, los narcotraficantes tienen dinero que necesitan colocar (y lavar).Por supuesto, era mentira…GUMI era una sencilla pirámide. Enron se dedicaba a negocios “exóticos” e innovadores. Incluso llegó a tener un mercado de “ancho de banda”. Los balances eran casi imposibles de descifrar. Y con razón.

Más recientemente, el financista Madoff en su fondo de cobertura registraba ganancias mensuales muy consistentes y mayores que el mercado en general. No era tanto de extrañar,hay gente muy buena en las inversiones. Pero eran demasiado consistentes y demasiado grandes. Todo el mundo se daba un traspiés de vez en cuando. Pero Madoff no. Mucha gente creía que operaba con información privilegiada… ¡y por eso mismoinvertían con él!

3. Hay poca gente (o una sola persona) controlando todo

Se sospecha que Madoff operaba solo o con un grupo reducidode colaboradores. Su auditor era un firma personal que operaba en una oficinita en Nueva York. Su fondo de inversionescon miles de millones en activos (supuestamente) operabaen un piso “secreto” donde trabajaban apenas 19 personas.

En el escándalo de Barings (1995), el trader Nick Leeson tenía como hacer las operaciones y controlar el registro de los mismos. Perdió $1.000 millones de dólares antes que alguien se diera cuenta. Similar el caso de Jerome Kurviel que perdió €5.000 millones en el Societé General en 2008. El punto es que las mentiras y los secretos sólo se mantienen bien cuando pocas personas lo saben.

4. Pocos incentivos en destapar la olla

Madoff era filántropo y fue director de NASD (regulador delmercado de valores en EE.UU.). Sus clientes eran de la lista delos “ricos y famosos”. Sus detractores y quienes sospechabande sus actividades eran considerados “envidiosos”.

¿Quién le ponía el cascabel al gato? ¿La SEC? ¿En base a qué? Madoff enviaba toda la información que le era legalmente requerida..Y firmada por su auditor.

La SEC (igual que la CNV venezolana) no hace auditorias rutinariamente, simplemente se asegura de alguien las haga.

Enron era una empresa con 22.000 empleados, todos bien ocupados. Pero registraban activos en empresas “offshore”que no valían lo que decían (entre otras fechorías) y era un“castillo de naipes”. ¿Quién iba a poner a riesgo su trabajo y futuro, buscando descubrir y denunciando la verdad?