VenePirámides: Los clones de Rosemont

En el curso de las investigaciones sobre las actividades de Rosemont Corporation se ha descubierto que Rosemont no era una sola empresa, sino que había una empresa de nombre ligeramente diferente, diferenciada por una letra, (por ejemplo, Rosemont A Corporation, Rosemont B Corporation, etc) por cada cliente de la firma. En efecto, había más de 40 clones de Rosemont, cada una de ellas con su respectiva cuenta en Rosemont P Corporation. El objetivo de esta práctica era evitar los controles impuestos por el departamento de “compliance”, al aparentar que las transferencias entre las diversas Rosemont eran sólo movimientos internos de fondos entre cuentas de la misma compañía, cuando en efecto eran pagos que se hacían entre terceros. Esta modalidad operativa perseguía evitar que se levantaran alertas o “red flags” tanto dentro de Rosemont mismo como del banco por la cuantía y frecuencia de las transferencias, así como reducir las explicaciones solicitadas por el referido departamento respecto del destino y naturaleza de las transferencias realizadas.

Los entendidos consultados en este tema le informaron a VenePirámides que este “modus operandi” es considerado por las autoridades americanas como un fraude a la ley, diseñado específicamente para evadir los controles de los bancos, y constituyen un agravante a los delitos de lavado de dinero imputados a Rosemont y a sus administradores Rama Vyasulu, Diego Arnal, Pedro Vallenilla y Remberto Uzcátegui.