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Las recientes actividades entre Washington y Caracas representan para las capitales la oportunidad de disminuir tensiones diplomáticas y finalmente servir la justicia que ha estado tan retrasada. Esta nueva diplomacia tendrá un efecto directo para dos venezolanos fugitivos de la justicia como lo son Roberto Enrique Rincón Fernández y Abraham José Shiera Bastidas. Luego de la visita de un oficial de los Estados Unidos este mes, Venezuela respondió con la liberación de dos ciudadanos americanos detenidos: José Alberto Fernández y Gustavo Cárdenas. 

Como información relevante, el Señor Fernández es Cubano-Americano. Como turista en Venezuela se consiguió con estar en el lugar equivocado. Trajo consigo un drone al país y de esta forma fue acusado equivocadamente de terrorismo en febrero del 2021. En cuanto al Señor Cardenas, era parte de los llamados Citgo 6. 

Específicamente en el 2017, los cuerpos de seguridad de Venezuela arrestaron a seis ejecutivos de Citgo, la petrolera con base en Houston, y Cardenas fue uno de ellos. Los seis son ciudadanos americanos. Desafortunadamente, fue un caso de culpabilidad por intimidación y asociación. No hay duda alguna de que la corrupción había penetrado la industria del petróleo en Venezuela, pero estos ciudadanos no eran parte del problema. 

Estados Unidos ha mantenido enfáticamente su inocencia y presionado por su liberación. De hecho, el Departamento de Estado de Biden publicó un comunicado donde resaltaba la ilegal detención de los Citgo 6. 

Este grupo “viajó a Venezuela para una reunión de negocios de la Petrolera Citgo y no se les permitió regresar a casa”. Fueron envueltos, montados en un caso creado y condenados a prisión “con cargos creados sin justo proceso ni acceso a un justo juicio”.

Pero no todos los que están ligados a la industria petrolera de Venezuela tienen sus manos limpias. Petróleos de Venezuela, SA (PDVSA) está en su peor momento como consecuencia de la corrupción – tanto dentro como fuera del gobierno. Como alegatos de criminalidad y manejo ilegal hay mucho que contar.

En tal sentido, la extradición a Venezuela debe ser considerada de nuevo. Específicamente para Roberto Enrique Rincón-Fernández y Abraham José Shiera-Bastidas. Este par, aparentemente está ligado en la escalada de corrupción conectada a PDVSA pero siempre escaparon a castigo alguno – incluso luego de ser acusados y declararse culpables en los Estados Unidos. 

Sus circunstancias pueden estar por cambiar. El Departamento de Justicia emitió cargos en 13 circunstancias diferentes para Rincón y Shiera en el 2015, Rincón por su parte se declaró culpable para 3 de las 13 causas en el 2016. De acuerdo con el gobierno, Rincón, dueño de varias empresas de energía ubicadas en los Estados Unidos, admitió “sobornos y cargos en impuestos en su rol durante el montaje de corruptos contratos con la empresa petrolera de Venezuela”. Rincon vive una vida de lujos en su multimillonario complejo familiar ubicado en Houston, Texas. 

En cuanto a Shiera, quien de la misma manera es propietario de varias empresas de energía, parece estar viviendo un destino parecido al de Rincón. En marzo del 2016, Shiera se declaró culpable ante un “cargo de conspiración viloando el Foreign Corrupt Practices Act (FCPA) y de cometer fraude en transferencias de fondos y un cargo por violar el FCPA”. De allí en adelante nada ha ocurrido salvo más demora. 

Rincón está libre bajo fianza por un monto de 5 millones de dólares y su sentencia ha sido retrasada más de 20 veces, ahora para agosto del 2022. Shiera está libre también bajo fianza de 1 millón de dólares y su sentencia ha sido movida para Abril del 2022. Si estas fechas son confirmadas y ocurre, está por verse. Otra pregunta es sobre la sentencia que recibirán ambos en términos de años de prisión. También sobre el tema de extradición a Venezuela podría ser un término de las conversaciones entre Venezuela y USA. 

En 2018, Venezuela estuvo en la búsqueda de la extradición de Rincon. El tratado de 1922 entre los dos países permite la extradición bajo términos de “obtención de dinero, propiedades o acciones bajo falsas pretensiones”. 

Ni Rincón o Shiera son ciudadanos americanos. De hecho, son ciudadanos venezolanos. Dicho de otra manera, las discusiones entre Venezuela y USA establecen “hogar” queriendo decir – VENEZUELA – es donde ellos deben estar. 

Generalmente los Estados Unidos no dudaría en emitir cargos criminales por conductas irregulares relacionadas con la industria petrolera de Venezuela. La página web del Departamento de Justicia tiene 18 casos relacionados, pero el caso de Rincon y Shiera resaltan por estar libres por tanto tiempo. 

Como información adicional, la familia Rincón posee un condo en Trump Towers Sunny Isles, el mismo complejo lujoso donde el asociado convicto de Rudy Giuliani, Igor Fruman, posee dos condominios. Como si no fuera suficiente, Shiera es representado por la firma legal Kasowitz Benson Torres, la misma firma del abogado personal de Trump, Marc Kasowitz. 

Luego esta Rafael Ramírez, el pasado presidente por muchos años de PDVSA y también ex ministro de energía de Venezuela Está acusado de convertir a la petrolera en su caja chica, y hoy está en una batalla de extradición entre Italia y Venezuela. Nadie sabe su exacta ubicación actual. Sin embargo, los esfuerzos por extraditarlos a todos siguen en marcha.

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