Informantes reclaman $50 millones tras captura de Nicolás Maduro y denuncian abandono del gobierno de EE.UU.

Una nueva revelación sacude el caso más sensible de seguridad nacional en América Latina: dos exagentes de la DEA aseguran que la captura de Nicolás Maduro en 2026 fue posible gracias a una red de inteligencia humana infiltrada “en cada nodo del régimen”, y no exclusivamente por capacidades militares estadounidenses.

La información surge de una entrevista exclusiva de la periodista Catherine Herridge, en la que los denunciantes —identificados como Wesley Tabor y un agente encubierto bajo el alias “Mack”— detallan un esquema clandestino de inteligencia que, según afirman, permitió ejecutar el operativo que culminó con la captura del líder venezolano.

Inteligencia profunda: túneles, rutas y estructuras ocultas

De acuerdo con los testimonios, la red de fuentes proporcionó datos altamente sensibles:

Planos de búnkeres y túneles subterráneos

Fotografías de convoyes y rutas de seguridad

Ubicación de bases militares ofensivas

Números de cola de aeronaves de escape

Movimientos financieros en dólares, euros y oro

Información sobre el círculo íntimo, incluido su asesor espiritual

Estos elementos habrían llenado “vacíos críticos” en la inteligencia estadounidense, permitiendo una operación más precisa y reduciendo riesgos operativos.

Según documentos revisados por el equipo periodístico, esta información fue extraída desde Venezuela mediante métodos no convencionales, incluyendo plataformas comerciales de entretenimiento, lo que evidencia un nivel de sofisticación en inteligencia híbrida.

El incentivo: el programa “Rewards for Justice”

El caso gira en torno al programa del Departamento de Estado conocido como Rewards for Justice, que ofrecía hasta 50 millones de dólares por información que condujera a la captura o condena de Maduro.

Ese monto fue el mayor ofrecido por EE.UU. para un jefe de Estado extranjero, en el marco de las acusaciones por narcotráfico presentadas en tribunales federales.

Sin embargo, los denunciantes aseguran que, a cuatro meses del operativo, no han recibido respuesta oficial sobre su reclamación.

El costo humano: fuentes perseguidas y asesinadas

Uno de los aspectos más graves de la denuncia es el destino de las fuentes dentro de Venezuela.

Según Tabor y “Mack”:

Algunas fuentes habrían sido asesinadas durante el operativo

Otras están siendo perseguidas activamente

Familias completas —incluyendo menores— estarían bajo amenaza

“Están siendo cazados”, afirman, en lo que describen como una falla crítica en la fase posterior de protección de activos humanos.

Silencio institucional en Washington

Los periodistas contactaron a seis agencias involucradas en el operativo. Solo dos respondieron:

La CIA

El Departamento de Defensa

Ambas remitieron las preguntas al Departamento de Justicia, el Departamento de Estado y la Casa Blanca, sin ofrecer comentarios sustantivos.

Crisis de confianza en inteligencia humana

El punto más delicado no es el dinero, sino el precedente que se crea, ya que los denunciantes advierten que si EE.UU. no honra compromisos con informantes:

Se debilita la cooperación futura

Se reduce el flujo de inteligencia humana (HUMINT)

Se comprometen operaciones encubiertas globales

Una captura sin precedentes

La captura de Nicolás Maduro en enero de 2026 marcó un hito histórico, comparable solo con operaciones como la de Manuel Noriega. Pero esta exclusiva introduce una variable crítica con una pregunta clave:
¿Fue realmente una operación militar… o el resultado de una guerra silenciosa de inteligencia humana dentro del régimen?

Vea la entrevista exclusiva en este enlace

https://x.com/C__Herridge/status/2049989675104809472

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