Presencia de Hezbolá en Venezuela es confirmada oficialmente con la extradición de Ali Zaki Hage Jalil a Panamá

Aunque el chavismo lo negó insistentemente, la presencia de Hezbolá en Venezuela quedó confirmada oficialmente con la extradición de Ali Zaki Hage Jalil a Panamá a objeto de que responda ante la justicia por el atentado terrorista de 1994 contra el vuelo 901 de Alas Chiricanas.

Venezuela Política se hace eco del reporte suscrito por el investigador, José Gustavo Arocha, experto en seguridad nacional, especializado en el análisis de relaciones cívico-militares, conflictos violentos, sistemas complejos y la lucha contra el crimen organizado transnacional del Centro para una Sociedad Libre y Segura (SFS), donde dirige el Programa de Venezuela.

El reporte describe la histórica extradición del referido terrorista tras tres décadas de impunidad por su presunta vinculación con el citado atentado terrorista vinculado con las operaciones de Hezbolá bajo la dirección de Irán. Es especialista señala una conexión operativa con el atentado contra la AMIA en Argentina ocurrido apenas un día antes.

Durante años, Ali Zaki Hage Jalil evadió la justicia con el uso de identidades fraudulentas, empresas pantalla en la Isla de Margarita y la protección que le otorgaba poseer la nacionalidad venezolana.

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Hezbolá en Venezuela: confirmación posible tras captura de Maduro

El reporte de Ali Zaki Hage Jalil para el Centro para una Sociedad Libre y Segura (SFS) titulado Tres décadas desde el atentado en Panamá: la conexión con Hezbolá y la extradición de Ali Zaki, es enfático al afirmar que la extradición solamente fue posible gracias a la cooperación de la inteligencia israelí y al cambio político ocurrido en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro.

La extradición de Ali Zaki Hage Jalil ocurrió el 20 de abril de 2026 y constituye un hito en la justicia panameña en el camino a procesarlo en los tribunales de Panamá por su presunta vinculación con el atentado terrorista de 1994 contra el vuelo 901 de Alas Chiricanas, un caso que permaneció estancado durante tres décadas.

Dicho atentado terrorista cobró la vida de 21 personas —incluyendo ciudadanos panameños, estadounidenses e israelíes—, un hecho vinculado por la inteligencia internacional a una operación coordinada de Hezbolá, ejecutada apenas 24 horas después del ataque contra la AMIA en Argentina.

Para que la extradición fuera posible tras el cambio en el régimen venezolano se requirió demostrar que Hage Jalil obtuvo su naturalización de forma fraudulenta para evadir la justicia. Este caso subraya la persistente amenaza de las redes de apoyo logístico del terrorismo en el hemisferio Occidental y la convergencia entre actividades comerciales lícitas y estructuras operativas extremistas.

El giro en la justicia venezolana se constituye en confirmación de la presencia de Hezbolá en Venezuela que por años el chavismo negó testarudamente.

Atentado al vuelo 901 de Alas Chiricanas

El 19 de julio de 1994, el vuelo 901 despegó de Colón con destino a la Ciudad de Panamá. Minutos después, la aeronave explotó sobre el Cerro de Santa Rita y dejó un saldo de 21 fallecidos, entre ellos 12 miembros de la comunidad judía panameña, 3 estadounidenses y 4 pasajeros con pasaportes israelíes.

Las investigaciones identificaron a Ali Hawa Jamal como el perpetrador que llevó la bomba a bordo, oculta dentro de una radio. Su cuerpo fue el único que nunca fue reclamado tras el siniestro.

Conexión del atentado con la AMIA y Hezbolá

El reporte refiere que análisis de inteligencia de Estados Unidos (ODNI) e Israel concluyeron que el derribo del vuelo 901 no fue un evento aislado, sino parte de una «ventana operativa de 24 horas» de Hezbolá bajo dirección iraní.

El ataque ocurrió un día después del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en Buenos Aires donde 85 personas fueron asesinadas.

El grupo «Ansar Allah» —Partidarios de Dios— se atribuyó el ataque en Panamá, nombre que la inteligencia identificó como una fachada recurrente de Hezbolá para distanciarse de sus operaciones.

¿Quién es Ali Zaki Hage Jalil?

El reporte refiere que los fiscales panameños identificaron a Ali Zaki Hage Jalil como el facilitador logístico clave de la operación de 1994.

El sujeto nació en 1968 en Maicao, Colombia, una zona vinculada a redes comerciales libanesas y a actividades financieras asociadas a Hezbolá. Cuando era niño su familia se trasladó a la Isla de Margarita, en Venezuela. Estudió en Nueva Esparta y en Caracas donde cursó administración de empresas.

En 1990 se fue a la Zona Libre de Colón, Panamá, donde vivió hasta 1994.

Hage Jalil declaró ante tribunales venezolanos haber recibido entrenamiento militar en el Líbano.

En Venezuela es propietario del 99,99 % de Beach Bar & Lounge C.A., un bar restaurante de lujo con sede en la Isla de Margarita que, según reportes, opera dentro de un conjunto de empresas en Nueva Esparta involucradas en esta actividad relacionada al grupo terrorista.

Análisis de inteligencia financiera y mapeo de redes sustentados en datos del Departamento del Tesoro de EE. UU., establecen que Hage Jalil forma parte de una red vinculada a Hezbolá en Venezuela.

¿Cómo evadió la justicia?

Como lo establece el reporte, Ali Zaki Hage Jalil se valió de una compleja estructura de opacidad para operar durante tres décadas:

Logística del atentado: está acusado de adquirir materiales explosivos con identidades falsas y colaborar directamente con el autor material, Ali Hawa Jamal.

Doble identidad: poseía pasaportes colombiano y venezolano con identidades legales separadas. En Venezuela, mantenía dos registros de contribuyente (RIF) activos bajo la misma dirección en Pampatar.

Naturalización fraudulenta: obtuvo la ciudadanía venezolana en 2005, once años después del atentado, maniobra que el Tribunal Supremo de Venezuela calificó recientemente como un cálculo legal para evitar la extradición.

Presencia en Panamá: a pesar de su vinculación, los registros muestran que ingresó a Panamá con fines recreativos —a saber, paracaidismo— hasta 2020, aprovechando la falta de procesos legales activos en ese momento.

Trayectoria judicial y cooperación internacional

El reporte refiere que el camino hacia la extradición de Ali Zaki Hage Jalil fue prolongado y dependió de la reactivación de canales de inteligencia y cambios políticos regionales, específicamente, el ocurrido el 3 de enero de 2026 con la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores.

1994: Hage Jalil fue arrestado en Panamá con armas automáticas y cordón detonante, pero fue liberado y regresó a Venezuela.

2017: el expresidente panameño, Juan Carlos Varela, reactivó el caso tras recibir nueva información de inteligencia proporcionada personalmente por el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu.

2022-2025: Panamá emitió una imputación formal en 2022. En 2025, Interpol emitió una Notificación Roja que resultó en su arresto en la Isla de Margarita en noviembre de ese año.

2026: el gobierno provisional venezolano post-Maduro autorizóp la extradición bajo supervisión estadounidense. Hage Jalil enfrenta cargos por homicidio doloso y delitos contra la seguridad colectiva.

Infraestructura de Hezbolá en América Latina

La investigación de José Gustavo Arocha ilustra cómo Hezbolá no depende de estructuras militares visibles en la región, sino de la «convergencia crimen-terrorismo» manifiesta en zonas clave, como la Triple Frontera —Argentina, Brasil, Paraguay—, la costa caribeña de Colombia, específicamente en Maicao, así como en Venezuela, en la Isla de Margarita y Caracas.

Utilizan empresas de importación-exportación, restaurantes y casas de cambio para generar efectivo, mover fondos y proveer cobertura logística a operativos.

Empresas como Beach Bar & Lounge C.A. son catalogadas como «Contribuyentes Especiales» en Venezuela, lo que indica operaciones de alto volumen de efectivo, lo que facilita el lavado de activos.

Recomendaciones estratégicas

El reporte del Centro para una Sociedad Libre y Segura (SFS) indica que el procesamiento de Ali Zaki Hage Jalil es una oportunidad para cerrar una brecha de impunidad de 28 años y fortalecer la seguridad hemisférica.

Se proponen las siguientes acciones:

Respaldo investigativo: los aliados internacionales —EE. UU., Israel— deben asistir a la fiscalía panameña mediante la desclasificación de inteligencia para asegurar una condena sólida y procesalmente impecable.

Designación formal de Hezbolá: es imperativo que más estados latinoamericanos designen a Hezbolá como organización terrorista para facilitar el congelamiento de activos y el intercambio de inteligencia financiera.

Auditoría de sistemas de identidad: las unidades de inteligencia financiera deben investigar sistemáticamente los patrones de doble identidad fiscal y ciudadana en Venezuela para desmantelar redes similares de evasión.

Gestión de casos históricos: la lección de este caso es que los facilitadores del terrorismo no desaparecen; se atrincheran en la infraestructura comercial. Se requiere un monitoreo sostenido de casos no resueltos para evitar que el paso del tiempo actúe como escudo legal.

Verificación de la cooperación venezolana: la extradición debe ser vista como una prueba inicial de la voluntad del nuevo régimen venezolano. Se debe presionar para identificar y extraditar a otros sospechosos vinculados a proxies iraníes en territorio venezolano.

Vea en Sin Filtros “Venezuela 🇻🇪 | Elecciones Soberanas 20XX EP.3”:

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