Tras haber transcurrido 30 años del hecho, Estados Unidos acusa penalmente a Raúl Castro en Tribunal de Florida al imputarlo por conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses, dos cargos de destrucción de aeronaves y cuatro cargos de homicidio.
El Departamento de Justicia del EE. UU. desclasificó la acusación formal sustitutiva contra el exdictador Raúl Modesto Castro Ruz y otros altos funcionarios del régimen de La Habana, a saber, Lorenzo Alberto Pérez-Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas y Luis Raúl González-Pardo Rodríguez, por su presunta participación en el derribo de dos aeronaves civiles estadounidenses desarmadas, operadas por “Hermanos al Rescate” en aguas internacionales.
El fiscal general interino, Todd Blanche, manifestó que “Más de tres décadas después, estamos comprometidos a exigir responsabilidades por los asesinatos de cuatro valientes estadounidenses: Carlos Costa, Armando Alejandro Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales”.
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La acusación contra Raúl Castro
La acusación, presentada ante la Corte Federal del Distrito Sur de Florida, sostiene que Raúl Modesto Castro Ruz y otros oficiales cubanos participaron en una conspiración destinada a destruir aeronaves civiles y asesinar a cuatro integrantes de Hermanos al Rescate: Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales.
La acusación formal modificada describe un operativo cuidadosamente planificado por las fuerzas militares cubanas y sustentado, según la fiscalía, en información de inteligencia infiltrada dentro de la propia organización de exiliados.
La fiscalía considera que los acusados tuvieron distintos niveles de participación dentro de la cadena de mando militar y política. En particular, se señala que Raúl Castro supervisaba la estructura militar cubana desde una posición de autoridad. Se describe el hecho como una operación deliberada contra objetivos civiles.
A los acusados se les imputa conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses, dos cargos de destrucción de aeronaves y cuatro cargos de homicidio.

De acuerdo a lo que señalan las alegaciones, el 24 de febrero de 1996, tres aeronaves de Hermanos al Rescate, volaron desde el sur de Florida hacia Cuba y aviones de combate militares cubanos, bajo el mando de Raúl Castro, dispararon misiles aire-aire contra dos avionetas civiles Cessna desarmadas, destruyéndolas sin previo aviso mientras volaban fuera de territorio cubano.
El ataque ocasionó la muerte de cuatro ciudadanos estadounidenses, a saber, Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales.
En la acusación formal, la fiscalía alega además que, en las semanas previas al ataque, pilotos militares cubanos llevaron a cabo ejercicios de entrenamiento para localizar e interceptar aeronaves civiles de baja velocidad.
En la fecha del incidente, tres aviones de Hermanos al Rescate despegaron del aeropuerto de Opa-locka para un vuelo humanitario programado al sur del paralelo 24. Dos de las aeronaves fueron presuntamente atacadas y derribadas en espacio aéreo internacional, lo que provocó la muerte de los tripulantes.
Precedente
Este hecho marca un precedente, toda vez es la primera vez en 70 años que altos cargos del régimen cubano son acusados en Estados Unidos por presuntos actos de violencia que resultaron en la muerte de ciudadanos estadounidenses, señaló el fiscal Todd Blanche.
Dijo que el gobierno estadounidense está “comprometido a restablecer un principio fundamental: si matan a estadounidenses, los perseguiremos. Sin importar quiénes sean. Sin importar el cargo que ostenten”.
Hermanos al Rescate era una organización con sede en Miami dedicada a llevar a cabo vuelos humanitarios a través del Estrecho de Florida para rescatar migrantes cubanos en peligro.
Las investigaciones señalan que, a principios de los años 90, agentes de inteligencia cubanos se infiltraron en la organización y filtraron información detallada sobre sus operaciones de vuelo al gobierno cubano. Estos datos fueron usados por la cúpula militar para planificar la operación del 24 de febrero de 1996.
¿Pena de muerte para Raúl Castro?

Los cargos imputados a Raúl Castro y el coacusado Lorenzo Alberto Pérez-Pérez, los enfrentan a una pena máxima de muerte o cadena perpetua por los cargos de asesinato y conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses.
También, en caso de ser declarados culpables, Castro Ruz y Pérez-Pérez se enfrentan a hasta cinco años de prisión por cada uno de los cargos de destrucción de aeronaves.
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