La trama PDVSA Cripto liderada por Tareck El Aissami es solo un ejemplo más de la corrupción sistémica que el chavismo impuso en Venezuela durante más de un cuarto de siglo, en la que el testaferro del ex alto dirigente, Samar López, jugó un papel fundamental.
En análisis de Venezuela Política y Sin Filtros con Erick Fajardo, describimos cómo se utilizaron monedas digitales y empresas fantasmas para evadir sanciones internacionales, lo que resultó en el desvío de miles de millones de dólares del patrimonio público.
El juicio que recién se inicia en Venezuela, tendría más de purga política orquestada por Delcy Rodríguez para consolidar su poder y eliminar facciones rivales dentro del chavismo, que, de justicia, según todo deja ver.
Igualmente, examinamos las tensiones geopolíticas en Perú tras la suspensión de la compra de aviones F-16, lo que indica un avance de la influencia de China frente a los intereses de Estados Unidos y hacemos referencia a los ataques legales contra el director del FBI, Kash Patel, los cuales apuntan a una estrategia mediática para desestabilizar la nueva administración estadounidense.
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Trama PDVSA Cripto liderada por Tareck El Aissami: más corrupción chavista
La trama PDVSA Cripto liderada por Tareck El Aissami es solo una parte del complejo panorama de corrupción chavista, luchas de poder internas y disputas geopolíticas que involucran a Venezuela, Perú, Estados Unidos e Irán.
Con Erick Fajardo, Venezuela Política y Sin Filtros determinó los puntos críticos identificados en este caso descrito como un modelo de «captura paralela del Estado petrolero» en Venezuela, diseñado para evadir sanciones mediante criptomonedas y empresas fantasma, lo que resultó en pérdidas estimadas de entre USD 5000 y 23 000 millones.
El análisis apunta a la caída de Tarek El Aissami y Samark López no sería más que una purga de estilo estalinista liderada por la facción de Delcy y Jorge Rodríguez para consolidar el control interno.
Fajardo advierte que, aunque Tareck El Aissami cuenta con haber suficiente para ser procesado judicialmente, no se puede dejar de lado el hecho de que este se desarrolla en Venezuela, lo que le imprime al caso un carácter de juicio político, lo que resulta inaceptable.
Estructura criminal de la trama PDVSA Cripto
La trama PDVSA Cripto no se clasifica como una corrupción administrativa clásica, sino como un esquema sistémico para el lavado de dinero y la extracción de recursos estatales al margen de los canales institucionales.
Los mecanismos del esquema contemplaron ventas opacas mediante el uso de intermediarios y empresas de maletín para vender petróleo fuera de los registros del Banco Central de Venezuela.
La arquitectura financiera revela lavado de miles de millones de dólares a través de estructuras financieras en el Caribe y Asia, a través del uso de criptomonedas para evitar la trazabilidad de las sanciones estadounidenses.
El impacto financiero se traduce en pérdidas iniciales se estimaron en USD 23 000 millones de dólares, aunque el régimen actual solo admite un «hueco» de aproximadamente USD 5000 a USD 6000 millones.
Principales figuras implicadas:
Tarek El Aissami: exministro de Petróleo, acusado de traición a la patria y legitimación de capitales. Presenta un grave deterioro físico.
Samark López: considerado el testaferro y operador financiero de El Aissami; buscado por EE. UU. por violación de sanciones.
Simón Zerpa: exministro de Finanzas, implicado en la trama.
Hermanos de Gracia: vinculados a través de Banca Amiga, entidad activa bajo investigación.
Joselit Ramírez: superintendente de Criptoactivos, acusado de operar el sistema alterno.
Dinámicas de poder y simbolismo de la traición
Por tanto, la resolución de la trama PDVSA Cripto en Venezuela no es otra cosa que un ajuste de cuentas entre la «vieja guardia» y la nueva facción dominante.
Los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez lograron desplazar a la facción de Nicolás Maduro y Tareck El Aissami, con lo que eliminaron grupos con apoyo de potencias tradicionales como Cuba, China y Rusia para tomar el control directo del negocio petrolero.
La exposición de El Aissami en silla de ruedas y vestido con uniformes de centros penitenciarios femeninos es, sin duda, una táctica para despojarlo de su imagen de poder y enviar un mensaje de «disciplina draconiana» al resto del chavismo.
Se trata de un caso de inmunidad selectiva, toda vez que a pesar de los 60 acusados y 50 imputados, los actuales operadores financieros del régimen permanecen intocables, lo que sugiriere que solo se está reconfigurando la mafia en el poder.
Esta purga marca el ascenso definitivo de los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez, quienes maniobraron para desplazar a la facción apoyada tradicionalmente por Cuba, China y Rusia, la cual era representada por Tareck El Aissami.
Se produce, entonces, una neutralización de facciones con el desmantelamiento de la red de El Aissami, lo que elimina la competencia interna por el control del flujo petrolero ilegal.
Una advertencia que establece que la lealtad absoluta es la única garantía de seguridad y envía un mensaje de «nadie es intocable», incluso, los rangos más altos.
La “judicialización” del esquema cripto por parte de la nueva guardia encabezada por los Rodríguez y sus operadores, asegura el financiamiento de la estructura de poder residual ante la salida de Nicolás Maduro del centro de decisiones operativas.
Crisis geopolítica en Perú: el pulso China-EE. UU.
El análisis con Erick Fajardo deriva al caso del Perú, convertido en el centro de una guerra de influencias asimétrica entre las dos potencias globales, lo que afecta su seguridad nacional.
La suspensión de la negociación de los F-16 Block 70 por parte del gobierno interino de José María Balcázar deja en suspenso un contrato valorado en USD 3500 millones.
Por presión de sectores de la izquierda se argumentó que los fondos debían destinarse a escuelas y hospitales.
Como consecuencia inmediata se produjo la renuncia del canciller y del ministro de Defensa; así como la imposición de multas millonarias por incumplimiento de contrato y pérdida de confianza internacional.
Parecieran con esta suspensión de contrato favorecerse los intereses de Pekín, que busca consolidar su dominio tras inversiones como el Puerto de Chancay y alejar a Perú del «escudo de las Américas» de Washington.
Tensiones institucionales en Estados Unidos
También fue objeto de análisis de Venezuela Política y Sin Filtros con Erick Fajardo el del director del FBI, Cash Patel, quien enfrenta una campaña de descrédito por parte del medio The Atlantic, que publicó un que cita 24 fuentes anónimas sobre presunto alcoholismo y conducta errática.
Patel interpuso una demanda por difamación de USD 250 millones de dólares y líderes demócratas, como Chuck Schumer, solicitaron su renuncia basándose en el reportaje, calificándolo como un riesgo para la seguridad nacional.
Igualmente, el caso del escándalo del South Poverty Law Center, donde un gran jurado de Alabama presentó 11 cargos de lavado de dinero contra esta organización de izquierda, deja ver que, entre 2014 y 2024, la ONG habría utilizado fondos de donantes demócratas —incluyendo aportes de Open Society— para financiar secretamente a grupos de extrema derecha, con el fin de generar incidentes que pudieran ser utilizados políticamente contra la facción conservadora.
Vea en Sin Filtros “PDVSA Cripto, la traición de Delcy – Los aviones de EE. UU. en Perú”: