Las exigencias que le hizo la empresa de Alejandro Betancourt a PDVSA para negociar con notas promisorias

Ante los problemas de flujo de caja que presentaba y la caída de los precios del crudo, Petróleos de Venezuela S.A. comenzó a negociar a partir de 2015 con sus proveedores el poder saldar los pagos pendientes que con ellos mantenía mediante notas promisorias emitidas bajo la ley de Nueva York. Los planes de PDVSA eran “emitir hasta 4.700 millones de dólares en deuda privada, a fin de saldar facturas pendientes”[1]. Uno de estos contratistas fue Derwick Associates de Venezuela, C.A., empresa con la que negoció una deuda que la estatal sostenía era de USD 28.317.452,67 mientras que la compañía de Alejandro Betancourt aseguraba que se elevaba a USD 36.282.129,11. Esta iniciativa de PDVSA obedece a que desde mediados del 2011 los bancos y el mercado de capitales decidieron no suscribir bonos soberanos en cabeza de la industria, sino solamente emisiones referidas a los balances de la propia empresa petrolera, papeles comerciales cuya suscripción requiriera “un total disclosure del balance de PDVSA, a diferencia de los bonos soberanos, que como su definición lo explica, es deuda en cabeza de país colocada bajo riesgo soberano”[2], explica Alexander Guerrero en un artículo publicado en el portal RunRun.es, de acuerdo con un artículo de la periodista Maibort Petit.

Agregó que con esta decisión “PDVSA dependería en esas emisiones de un baúl de facturas, lo cual daría al traste las pretensiones nada trasparentes del gobierno de endeudar a PVDSA sin que se pudiera conocer su balance. En otras palabras, se hubiese conocido los niveles de producción, precios, y el tenor de los acuerdos con China, Cuba, y otros acuerdos bilaterales que generan factura por la exportación de petróleo, información que PDVSA manipulaba y escondía durante años, pero que no era requerida en el caso de emisión de bonos soberanos”.

Lo cierto es que para acceder al intercambio, Derwick exigió a PDVSA considerar el segundo de los montos señalados y disminuir el descuento de 75 por ciento a 50 por ciento.
Estos papeles se negociaron, por lo general, con vencimiento para 2019[3], por lo que a dicha fecha Derwick Associates de Venezuela, C.A. habrá obtenido una ganancia de USD 18.141.064,55 habiéndose elevado el precio del contrato a USD 54.423.193,66.

Pero en razón de las dificultades que ha enfrentado PDVSA que la han llevado a experimentar retrasos en el pago de sus obligaciones financieras (capital e intereses), como lo informó en su momento el banco de inversión Torino Capital[4], suponemos que el monto del contrato con Derwick continúa incrementándose.
A continuación presentamos a nuestros lectores el proceso de la negociación a través de una serie de documentos llegados a nuestras manos.

Al 16 de mayo de 2016, el representante legal de Derwick, Luis Pérez, remitió a Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), a la atención de Freddy Corao de la Dirección Ejecutiva de Tesorería de la estatal venezolana, una carta de reconsideración de asignación de montos en intercambio de deuda comercial por Notas Promisorias.

En primer término, Pérez agradeció a Corao una reunión que tuvo lugar en la sede de PDVSA en la Urbanización La Campiña de Caracas, en la que tuvieron oportunidad de ser informados acerca de las nuevas condiciones con las que la petrolera procuraba intercambiar la deuda comercial que mantenía con algunos de sus proveedores estratégicos, por deuda financiera, mediante Notas Promisorias. Aunque la nota de Reuters citada líneas arriba no hace referencia a esta reunión, sí menciona un encuentro ocurrido en el mes de junio en el que se indica que PDVSA “había contactado a 63 firmas de servicios y les propuso compensar con ‘notas promisorias’ sus deudas comerciales, por un monto total de 4.733 millones de dólares”.

Pérez destacó la propuesta de otorgar a cambio de la totalidad de la deuda que PDVSA mantenía con Derwick Associates de Venezuela, C.A. (Derwick), un monto equivalente al 25 por ciento en Notas Promisorias lo que, a su juicio, significaba un ahorro sustancial para Petróleos de Venezuela en términos de su pasivo.
De inmediato, el representante de Derwick pasó a exponer los argumentos con lo que pretendían que la estatal considerara disminuir el factor de descuento de 75 por ciento.

Refiere Pérez que el monto de la deuda de PDVSA con Derwick que estaría sujeta a intercambio era, a marzo de 2016, de USD 28.317.452,67. Alegó Pérez que la deuda real de PDVSA con su empresa era de USD 36.282.129,11, pues las reducción al anterior monto descrito obedecía a manejos internos de la estatal por cuestiones inherentes al SAP que en nada tenían que ver con Derwick, empresa que, en su debido momento, había presentado sus facturas a PDVSA Oriente, las cuales fueron aceptadas en fecha 21 de agosto de 2015.

Para Derwick, por tanto, “el monto real de la deuda comercial que PDVSA mantenía con Derwick al cierre de marzo de 2016 es USD 36.282.129,11, siendo este monto el que debería usarse como base de cálculo para la asignación de las Notas Promisorias”.

Del mismo modo, Luis Pérez argumentó a Freddy Corao que la deuda sujeta a intercambio de PDVSA con Derwick tenía su origen en un proyecto desarrollado en Barinas que ya había sido ejecutado pero no había sido documentado aún por la petrolera, lo cual mermaba la capacidad financiera de Derwick (Facturas 000193, 000195, 000197).

Pérez también reclamó en esta comunicación contratos de PDVSA con Derwick en plantas de Morichal y El Furrial que se encontraban, según afirmó, en fase final de ejecución.

“Es por los argumentos arriba expresados que quisiéramos fuese reconsiderado disminuir el descuento de 75% en el monto sujeto a intercambio, por 50% del monto de USD 36.282,129,11 que sería el monto que figuraría en le SAP de PDVSA al cierre de marzo de 2016 si los procesos hubiesen ocurrido de manera fluida”.
El 17 de mayo de 2016, Freddy J. Corao remitió una nota informativa y una convocatoria a Leonardo Paradiso, con copia a Ana Espana y a Antonio Castillo, todos con los correos identificativos de PDVSA:[email protected], [email protected], [email protected] y [email protected].

Corao le hacía llegar Paradiso una que Luis Pérez, representante de Derwick Associates de Venezuela C.A. le había remitido el 16 de mayo de 2016, solicitándole el incremento del porcentaje propuesto de la deuda comercial por notas promisorias, de 25 a 50 por ciento.

La solicitud de Pérez a Corao estaba remitida con copia a [email protected], Renny Bolívar ([email protected]), Anna Bordonaro ([email protected]), Enmanuel Marín Alejandro Marín ([email protected]), Claudia Pérez ([email protected]), Carlos Coello ([email protected]), Richard Mendoza ([email protected]), Leonardo Paradiso ([email protected]), Vicky Zarate ([email protected]), Edgard Romero Lazo ([email protected]), Alejandro Betancourt ([email protected]) y Pedro Trebbau ([email protected]).

Las plantas eléctricas El Furrial y Morichal

Sobre estas plantas, el informe final de la Comisión Mixta de la Asamblea Nacional para el estudio de la crisis eléctrica de 2017[5], advirtió que los contratos respectivos no fueron entregados al ente parlamentario por las empresas.

Derwick Associates enumeró ante los parlamentarios los contratos desarrollados para tres grandes clientes, Corpoelec (Guarenas, La Raisa, Picure y la conversión dual de unidades que operan en Margarita), PDVSA (El Furrial, las Morochas, Morichal, la adecuación de Barinas I) y la CVG (Sidor Planta A). Los representantes de la compañía dijeron que tenían una participación de 7,13 por ciento del total de los contratos del área termoeléctrica del país y la capacidad operativa de las plantas, al momento de la entrega, por encima del 95 por ciento, pero no aportaron datos acerca del estado de sus trabajos al momento de su comparecencia ante el Poder Legislativo. Reconocieron que el 20 por ciento de las plantas instaladas no eran nuevas y que fueron remanufacturadas cumpliendo con los requerimientos técnicos del cliente. En el ente legislativo subrayó el hecho de que se ejecutó ninguna cláusula de garantía durante el primer año de vigencia, ni se contrataron servicios de mantenimiento posteriores a la entrega.
Derwick se negó a suministrar a la AN información acerca de las contrataciones, los desembolsos y los pagos pendientes, amparándose en las cláusulas de confidencialidad de los contratos.

La empresa solamente refirió que el costo medio de contratación fue de 1.17 dólares por megavatio. Al respecto la comisión analizó ocho proyectos donde participó esta compañía determinando que Derwick instaló un total de 1.162 MW en nueva generación eléctrica por un total contratado de USD 1.507 millones (a precios de 2005), siendo que el costo de referencia según el Plan de Desarrollo de Desarrollo Del Servicio Eléctrico Nacional 2005-2024 para dichos proyectos era de USD 551 millones, USD 47 por cada kWe, es decir, una diferencia de USD 955 millones (173%).

Además, los contratos fueron otorgados por adjudicación directa, advirtió la AN, destacando la inexperiencia de Derwick en la materia.

La comisión de la AN refirió que en el caso de las centrales de El Furrial 232 MW, Las Morochas 22 MW y Morichal 105 MW, se desconoce si están dirigidas a proveer servicio público o a atender las cargas industriales. PDVSA no reveló los montos de inversión realizados en la adquisición de dichas centrales de generación. Se recomendó investigar todos los contratos otorgados a la empresa Derwick Associates por parte de PDVSA, CVG y Corpoelec/Electricidad de Caracas.

Sobre la planta de El Furrial, El Correo del Orinoco en una nota del 22 de octubre de 2013, informó de su inauguración por parte del gobierno de Nicolás Maduro, asegurando que con ello se aportarían 200 megavatios más al Sistema Eléctrico Nacional (SEN)[6].

En septiembre de 2013, Derwick admitió que las plantas en El Furrial, Barinas y Morichal aún no habían sido concluidas, pero que en El Furrial dos de las cuatro unidades que la componían ya generaban 116 MW ISO. Se deduce que el gobierno inauguró la obra aun estando inconclusa e informó que generaba más electricidad de la que la propia empresa ejecutora refirió[7].

Sin embargo, en otra información del mismo medio fechada el 7 de octubre de 2015, se recogen las declaraciones de Eulogio Del Pino, presidente de PDVSA para la época, quien al momento de la inauguración de una subestación eléctrica en Anzoátegui, “anunció que debido a los trabajos que llevan adelante entre PDVSA y Corpoelec, en las próximas semanas, serán inauguradas 4 nuevas plantas, que enviaran más energía al sistema integrado, para así palear las deficiencias energéticas que pudiesen presentarse por la sequía. ‘Estamos haciendo coordinaciones para inaugurar una planta cada semana. Una en Corotica, luego en Morichal, en el Furrial y en Oasis. Cada semana vamos a inaugurar una planta para que se incorpore más energía al sistema eléctrico integrado’”[8], con lo que no queda claro si efectivamente la planta termoeléctrica de El Furrial había sido inaugurada como lo refiere la anterior reseña de prensa o no. Para ese momento, puede verse, que la planta en Morichal aún se encontraba en ejecución.