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Barinas.-
Se llama Nicola Lamartino y durante 16 años se desempeñó como Fiscal del
Ministerio Público. Su última decisión le ha costado el cargo. Lamartino,
descrito como un hombre discreto e íntegro, y conocido en el estado Barinas como
un instructor de fiscales, había decidido detener una invasión a la Escuela
Técnica Agronómica Salesiana San José dictando medidas que resguardaran tanto el
patrimonio de una institución modelo para los barineses como el ambiente. Pero
en el camino se cruzó con el apellido Chávez, que significa mucho en Venezuela,
pero especialmente en esa provincia.

Ahora
Lamartino ha sido destituido de su cargo por la fiscal general Luisa Ortega Díaz
y Chávez, Francisco Chávez, director de Desarrollo Social de la Corporación
Eléctrica Nacional (Corpoelec), quien es sobrino del fallecido presidente Hugo
Chávez y del gobernador del estado Barinas Adán Chávez, y que está en libertad
plena después de que se le detuviera en flagrancia por comandar la toma ilegal
de los terrenos de la escuela junto a otras once personas, que deben presentarse
periódicamente ante el tribunal que lleva la causa. 
Pero antes de que
se tropezara con ese nombre Lamartino pensaba que tenía no solo la ley de su
lado, sino el respaldo político del gobierno regional. En febrero de 2011 el
gobernador Adán Chávez anunció en su programa de radio la firma de un decreto
-número 020- que ratificaba una directiva anterior que prohibía la invasión de
predios urbanos y rurales en toda la provincia. Al mismo tiempo, Chávez daba a
entender que atendería todas las tentativas frustradas a través de una Comisión
de Manejo de Conflictos. Advirtió entonces: “toda persona que ocupe terrenos,
edificios desocupados, predios urbanos, rurales o habitaciones está violentando
la Ley y la Constitución”. “La persona que necesite tierra para cultivar debe
denunciar el terreno como ocioso ante el Estado que luego tomará una
decisión”.

Lamartino
actuó como en otros casos: acompañado por la Policía del Estado Barinas, otros
expertos y el personal docente de la institución se presentó en el sitio a
comprobar el supuesto daño ambiental denunciado por los Salesianos y vio cómo un
grupo de doce personas armaban dormitorios improvisados en medio de la sabana. A
los alumnos les tocaba compartir sus labores con el desorden propio de las tomas
aluvionales y de las jerarquías que se establecen. En el lance los invasores
habían destruido bosques naturales, 17 hectáreas de plantación y la zona
proyectora del caño Morrocoy.

De
acuerdo con la acusación, Francisco Chávez utilizaba vehículos rotulados con el
logo de Corpoelec para movilizar a los invasores. Lamartino no cedió a las
presiones: entre el 5 y el 6 de febrero lo llamaron, según fuentes versadas en
la investigación, desde la oficina de la Secretaría General de Gobierno de
Estado Barinas, en nombre de la Presidencia del Circuito Judicial de la entidad
y del Comandante de la Policía del estado Barinas.

El fiscal
decidió continuar con el procedimiento. Al día siguiente presentaron a los
invasores ante el tribunal para que el juez decidiera si éstos debían seguir en
libertad, mientras esperaban la audiencia preliminar, o se mantenían tras las
rejas alegando peligro de fuga. A Francisco Chávez le dieron libertad plena y a
los otros once los dejaron bajo régimen de presentación.

Días ldespués de toma, apareció quemado uno de los vehículos de la Escuela Técnica Agronómica Salesiana San José. Foto: Briceida C. Morales Alburjas.

Remate final

Los
invasores volvieron al terreno para destruir los bosques de galería que
quedaban. Más tarde declararon en los medios de comunicación locales que habían
sido agredidos. Del Despacho de la Fiscal Luisa Ortega solicitaron entonces un
informe a la Fiscal Superior encargada del estado Barinas, Carolina Merchán,
donde se ordenaba que levantara un acta en razón de las agresiones que sufrió el
grupo de invasores.

Merchán
comprobó que jamás hubo tal agresión y se negó a suscribir un documento forjado.
Pero la decisión estaba tomada y la suerte de Lamartino sellada. Cuatro horas
después de informar que no firmaría, a Merchán le entregaron la orden de
remoción de Lamartino –que no especificaba motivos– firmada por Luisa Ortega
Díaz. Lo que muchos barineses lamentan es el silencio del Ministerio Público
ante los supuestos delitos de peculado de uso y corrupción que habría cometido
Francisco Chávez al mando de la turba que destruyó la sabana y una institución
declarada Patrimonio Cultural de Barinas en el año 2005.

Lamartino,
detallista, exigente, y con un alto sentido del deber según testimonios de sus
alumnos de la Universidad Santa María, ha recibido llamadas de personas que se
solidarizan con su causa. Que haya sido removido por un problema que, según las
autoridades locales, había disminuido, como lo declaró en marzo de 2014 el
comisario Otto Salinas, entonces secretario ejecutivo de Seguridad Ciudadana, no
ha dejado de llamar la atención.

Un equipo
de abogados de la Asamblea Nacional ha evaluado los daños causados y se ha
comprometido a tramitar un derecho de palabra de los directivos de la Escuela
Agronómica Salesiana en la Comisión de Ambiente del poder legislativo, que
preside el opositor Julio César Reyes. Su director, el sacerdote Rafael
Montenegro, asegura que los invasores se mantienen dentro de los terrenos de la
institución y que el daño ecológico persiste. “Están dentro de la Escuela, donde
los muchachos duermen y pernoctan. Es un recinto agropecuario y los estudiantes
deben movilizarse por todas las áreas para cumplir con las actividades propias
de su educación”.

El 23 de
febrero en horas de la madrugada fue incendiado uno de los vehículos de la
institución, a poca distancia de los dormitorios de los estudiantes. El tablero
de la energía eléctrica había sido destruido. Las propias autoridades y alumnos
de la institución observaron el hilo de combustible que había sido regado con la
aparente intención de provocar un estallido. Las propias familias y autoridades
de la institución han pedido protección para los estudiantes. ¿De qué manera se
están moviendo los hilos de poder por salvar un apellido? ¿Vale más que el de
cientos de jóvenes que ven en la Escuela Agronómica Salesiana una oportunidad
incomparable en su formación? ¿Dónde quedan los decretos, las grandes alharacas
del pasado? La historia se está escribiendo minuto a minuto.

El perfil en Twitter de Francisco Chávez, a quien detuvieron en flagrancia como líder de la invasión.

Tomado de El fiscal que desafió a la familia de Hugo Chávez

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