Alex Saab se perdió ‘Il Ritorno’

Si alguien sabe de los giros del destino, ese es Alex Nain Saab Morán. Con su inesperada “deportación” a Estados Unidos, oficializada por el servicio migratorio el pasado 16 de mayo y ratificada por la propia Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez Gómez, la suerte del otrora contratista predilecto, “diplomático”, “enviado especial” y Ministro de Industrias de Nicolás Maduro, se torció por completo. 

Tras la captura en Caracas de Maduro y Cilia Flores, el pasado 3 de enero por tropas de élite de Estados Unidos, a Saab Morán lo esperaba una serie de acontecimientos, ciertamente desafortunados para él, que a la postre lo condujeron a la prisión en el sur de Florida en la que hoy se encuentra: el 16 de enero fue removido de su cargo como ministro, a comienzos de febrero fue apresado sigilosamente en Caracas para recluirlo en El Helicoide hasta hace una semana, cuando fue devuelto a la justicia del país que lo investiga desde hace más de una década y que, en 2023, lo regresó a Venezuela como parte de un intercambio de prisioneros impulsado entonces por la administración de Joe Biden.

Aún con el historial de auges y caídas que Saab carga como bagaje, semejante desmoronamiento le resultó difícil de anticipar, pues, por ejemplo, el día que lo destituyó del gabinete, la misma Delcy Rodríguez agradeció su labor mediante un  mensaje publicado en X -antes Twitter-, en el que también le prometió futuras designaciones. “Agradezco al compañero Alex Saab por su labor al servicio de la Patria; quien asumirá nuevas responsabilidades”, escribió el 16 de enero en un post que, al día de hoy, quedó eliminado de su perfil en esa red social. 

Y así como Rodríguez borró esa promesa, la plana mayor de la autodenominada Revolución Bolivariana lo execró de un plumazo. Del “héroe” que luchó por traer alimentos y medicinas a Venezuela, como alguna vez se dijo, se convirtió en un “ciudadano colombiano” que tiene una cédula de identidad venezolana falsa y asuntos que resolver con la justicia estadounidense… Y si te he visto, no me acuerdo. 

La rapidez con la que los hechos se precipitaron anuló el plan B que Saab Morán venía tejiendo para evadir los efectos de una eventual caída en desgracia. El plan comprendía una potencial ruta de escape hacia Italia, país donde nació su esposa, Camilla Fabri, y a donde, desde mediados del año pasado, el barranquillero preparaba el terreno para tener una alternativa de mudanza. Solo a su esposa le quedó abierta esa puerta, su particular “vuelta a la patria”, completada este viernes, según confirmaron diversos medios, aunque con destino incierto, de acuerdo con las versiones contradictorias que circularon entonces.

Asesorado por un abogado italiano y aprovechándose de las detenciones arbitrarias de extranjeros por parte del régimen de Maduro, Alex Saab encontró en Alberto Trentini, uno de los italianos presos ilegalmente en Venezuela desde noviembre de 2024, la carta para presionar a las autoridades italianas en beneficio propio. En cierto modo, lo logró.

Diplomacia de rehenes

La alternativa italiana no era fácil. Tanto la pareja de Saab Morán y Fabri, como varios de sus familiares, enfrentaban desde 2020 acusaciones en la nación transalpina por los delitos de “conspiración criminal”, propiedad ficticia de bienes y blanqueo de capitales proveniente de sociedades de papel en varias jurisdicciones y ligadas a sus negocios con el chavismo, como Mirona Food FZE, Mulberry Proje Yatirim o Glenmore Proje Insaat. Esa imputación derivó, en 2022, en la emisión de una orden de captura que resultó imposible de ejecutar gracias a la protección que desplegó el régimen venezolano de Maduro en favor de Saab y Fabri, a quienes designó para desempeñar sendos cargos en la administración pública tras el retorno triunfal a Caracas del propio Saab Morán en diciembre de 2023.

En el caso de Fabri, además de Viceministra de Comunicación Internacional en la Cancillería venezolana, Maduro la designó en junio de 2025 como presidenta del programa de la Misión Vuelta a la Patria, el programa con que el régimen chavista permite a algunos migrantes venezolanos regresar al país. Pero el retorno de Fabri tendría sentido opuesto. 

Este viernes el diario El País reportó que, en su salida de Venezuela, a Fabri la acompañó un séquito de 10 personas de su entorno familiar. Desde que Saab Morán fue extraditado de Cabo Verde a Estados Unidos, en octubre de 2021, Fabri se instaló en Caracas con sus dos pequeñas hijas, con su hermana y cuñado -Beatrice Fabri y Lorenzo Antonelli- y con los tres hijos mayores de Saab, nacidos del matrimonio de este con Cynthia Certain Ospina.

Tanto Beatrice Fabri como Antonelli, su marido, figuraron también entre los acusados por la justicia italiana. Jorge Rodríguez les dio rostro público cuando los presentó en junio de 2023 en una sesión de la Asamblea Nacional, parlamento que entonces presidía como hoy, en la que los diputados chavistas aprobaron con vehemencia un Proyecto de acuerdo para la liberación inmediata de Alex Saab y compararon al mercader barranquillero con los llamados “cinco héroes cubanos”, el quinteto de espías castristas que se infiltraron en organizaciones del exilio en Florida y que, tras ser descubiertos en 1998, pasaron años en prisiones estadounidenses hasta su liberación final en 2014.

El proceso legal en Italia llevaba seis años encallado, a pesar de que Alex Saab contaba sobre el terreno con un equipo de siete abogados, encabezado por Paola Severino, exministra de Justicia. Pero a mediados del año pasado empezó a destrabarse de manera repentina. 

La fórmula que se planteó calcaba la que permitió a Saab Morán librarse de la justicia estadounidense en diciembre de 2023: el canje de presos o la diplomacia de rehenes. Tanto Saab como Luigi Giuliano, un abogado italiano que se sumó al proceso en julio de 2025,  que conoce a Delcy Rodríguez y mantiene vínculos con Rafael Lacava -actual gobernador del estado Carabobo, de ascendencia italiana y embajador de Venezuela en Roma entre 2007 y 2008-, ofrecieron a las autoridades italianas la posibilidad de servir como conductos para un proceso por el que Nicolás Maduro liberaría a Alberto Trentini a cambio de un arreglo judicial para Saab.

Trentini, de 46 años, originario de Venecia, trabajaba para la oenegé Humanity & Inclusion, cuando fue detenido mientras viajaba de Caracas a Guasdualito, en el estado Apure (Llanos suroccidentales del suroeste de Venezuela, cerca de la frontera con Colombia). Se le acusó de espionaje sin siquiera ser presentado en tribunales y lo recluyeron en la cárcel El Rodeo I, al este de la capital venezolana. 

Durante los primeros seis meses de su detención no se le permitió contacto ni con representantes consulares ni con sus familiares. Ello no evitó que Trentini se convirtiera pronto en una causa célebre. Hasta la jefa del Gobierno italiano, Georgia Meloni, se pronunció sobre el caso.

Con el ofrecimiento y compromiso de liberar a Antonio Trentini, la fiscalía italiana y Saab pactaron un patteggiamento, una figura jurídica propia del Código Penal de Italia, que la prevé en su artículo 444. La fórmula supone que el acusado se aviene a un “acuerdo de culpabilidad” que incluye el pago de una sanción económica, a condición de obtener una pena bastante más reducida de la que podría arrojar un juicio que desemboque en una sentencia condenatoria. “El abogado Giuliano hizo el acuerdo para una pena reducida, pero está claro que los términos del acuerdo no se podían hacer públicos para no dejar constancia de una negociación con secuestradores”, afirmó a Armando.info una fuente diplomática que exigió reservar su identidad. Giuliano rechazó la petición de entrevista que se le hizo llegar  a través de Whatsapp. 

El acuerdo se firmó el 31 de octubre de 2025. Según los términos del arreglo, Alberto Trentini debía quedar en libertad apenas unos días después. Pero Saab incumplió el acuerdo, alegando que el despliegue aeronaval que Washington mantenía entonces en aguas del Caribe contra Venezuelale se había convertido en un obstáculo imprevisto para que convenciera a Maduro de la liberación de Trentini. Así lo explicó otra fuente que conoció los detalles de las negociaciones entre las partes y que también pidió mantener su nombre bajo reserva. 

La fiscalía italiana reaccionó de inmediato a la falta de Saab. El 12 de noviembre de 2025 introdujo una apelación al acuerdo; con ello advertía al contratista colombiano que el patteggiamento estaba sujeto a reversión. “No pagarían pena de prisión, pero pagaron mucho dinero. [Si] Giuliano convenció a Alex Saab de aceptar el acuerdo de culpabilidad y la apelación, fue porque no habían cumplido”, detalló la fuente. 

Finalmente, Alberto Trentini quedaría libre el 12 de enero pasado, pero no por los efectos del acuerdo de Saab con Italia. En realidad, para esa excarcelación, Maduro tuvo que ser capturado y enviado a una prisión en Nueva York, y la administración de Donald Trump se avino con Delcy Rodríguez para que esta pasara a ocupar el cargo de Presidente Encargada de la República. Así, Trentini formó parte de un primer lote de presos políticos y extranjeros detenidos arbitrariamente de los que Rodríguez dispuso su liberación, ya bajo la presión de Estados Unidos. Italia envió un avión a Caracas exclusivamente para recoger al cooperante y a otro compatriota, Mario Burló, y traerlos de vuelta a un aeropuerto de Roma, sobre cuya pista de aterrizaje los esperaba la propia Georgia Meloni. 

A la vez, apenas la rodada cuesta abajo de Saab.

Alex a prisión, Camila a Italia

A finales de enero, Delcy Rodríguez destituyó a Alex Saab. Fue el inicio de un fugaz período en el que el colombiano, quien por años hizo de la discreción y el bajo perfil la base de su accionar, mostró una actividad inusual en las redes sociales.

Entre sus posts en X dejó colar algunos mensajes sin precedentes sobre la política colombiana que a algunos llevaron a pensar que Saab quizás se proponía regresar a su país de origen, una vez defenestrado en Venezuela. Pero la opción de Colombia no era el eje principal de sdus maniobras; probablemente, en cambio, solo una distracción.

También en X, en esa rara época de destape, Saab celebró en redes sociales lo que había conseguido en Italia. “No he sido condenado en ningún país, ni tengo procesos abiertos”, escribió el 21 de enero en respuesta a una publicación de Vicky Dávila, la periodista colombiana, exdirectora de la revista Semana de Bogotá, que en ese momento aún estaba en la carrera electoral para la presidencia de Colombia. Saab hasta se permitió alguna una ironía en su respuesta: “Se nos olvidó contarte que nos regresaron también el apartamento en Italia por ser inocentes”, alardeó en la red social, en referencia a una propiedad de cinco millones de euros en una lujosa zona de la capital italiana.

Aunque era cierto que con el acuerdo de culpabilidad la pareja Saab-Fabri logró la devolución del apartamento sobre la Via Condotti romana, incautado desde 2020, el presunto testaferro de Maduro mintió al afirmar que habían sido declarados “inocentes”. A la par que omitía los detalles sobre cómo se gestó el acuerdo, evitó referirse a los 10 millones de euros que, entre dinero en cuentas congeladas y otros activos obtenidos al momento de la investigación, debió entregar a las autoridades italianas.

En el marco del patteggiamento, a Camilla Fabri se le impuso formalmente una pena de prisión de un año y siete meses, mientras que la de Alex Saab fue de un año y dos meses, aunque por tratarse de sentencias menores a dos años no debieron cumplirla en prisión. El resto de familiares involucrados en el caso, como Luis Alberto Morán Saab -hermano de Alex Saab-, Beatrice Fabri -hermana de Camilla Fabri- y el esposo de esta, Lorenzo Antonelli, también recibieron sanciones menores a los dos años.  

El 23 de enero, la prensa italiana inicialmente asomó a Saab como “mediador» en la liberación de Trentini, pero cuando trascendieron los detalles del caso se confirmó, en realidad, que el rehén en Venezuela había formado parte de una suerte de canje por la solución de las imputaciones de Saab y sus allegados en Roma. Días después, el periodista ítalo-venezolano Estefano Tamburrini asomó las primeras claves que descifraban lo pactado entre Saab y las autoridades italianas en un artículo en el medio Avvenire. 

Posteriormente, en una entrevista para Il Fato Quotidiano, publicada el 2 de febrero, el propio Trentini le declaró a Tamburrini tras la liberación que “yo estuve preso por razones políticas. Maduro quería la libertad de Saab”.

En fecha más reciente, la televisora pública italiana RAI publicó un amplio reportaje sobre la situación en Venezuela y la detención de ciudadanos italianos, en el que confirmó el uso de Trentini por parte de Alex Saab como llave para solucionar sus problemas legales en Italia y conseguir, así, una vía de escape para cuando hiciera falta. 

Hoy Saab Morán está en la misma prisión federal de Miami en la que estuvo entre octubre de 2021 y diciembre de 2023, luego de su extradición desde Cabo Verde. Su esposa, al menos, sí consiguió su “vuelta a la patria”.