El expresidente de Estados Unidos Barack Obama cuestionó públicamente el indulto concedido por Donald Trump al banquero venezolano Julio Herrera Velutini, en medio de la controversia por un contrato superior a 50 millones de dólares acordado entre su familia y Alina Habba, exabogada personal del mandatario estadounidense. Durante un acto de campaña celebrado el 24 de octubre, Obama utilizó el caso para denunciar lo que considera un aprovechamiento del poder político en beneficio de intereses particulares.
En su intervención, el exmandatario hizo referencia a las revelaciones sobre las relaciones económicas entre empresarios y personas cercanas a la Casa Blanca. «Luego nos enteramos de que hay un multimillonario venezolano que quería un indulto y le pagó a uno de los abogados personales de Trump 50 millones de dólares para que fuera asesor jurídico de una empresa de la que nadie sabe nada», expresó Obama. Aunque no mencionó directamente a Herrera Velutini, sus palabras coinciden con los detalles de la investigación publicada por The New York Times sobre el banquero venezolano y su relación con Habba.
Las declaraciones del expresidente se producen después de que una investigación periodística revelara que Isabela Herrera, hija del banquero, constituyó en Florida la empresa Concord Partners, que acordó contratar a Habba como asesora jurídica principal mediante un contrato de 10 millones de dólares anuales durante cuatro años, además de bonificaciones que elevaban su valor garantizado por encima de los 50 millones de dólares. Semanas después del inicio de la relación contractual, Trump concedió el indulto presidencial a Herrera Velutini, quien había enfrentado cargos federales relacionados con un esquema de sobornos en Puerto Rico.
La investigación también documentó que Isabela Herrera realizó aportes políticos por 3.5 millones de dólares a iniciativas vinculadas con Trump mientras su padre buscaba el perdón presidencial. Habba negó que su contratación estuviera relacionada con el indulto y rechazó haber intervenido en gestiones para obtenerlo. Por su parte, la Casa Blanca sostuvo que la decisión presidencial no estuvo influida por el acuerdo económico. La investigación no estableció que el contrato constituyera una contraprestación por el perdón presidencial.
La intervención de Obama incorpora una nueva dimensión política a la controversia sobre Herrera Velutini. El expresidente utilizó el episodio para cuestionar la transparencia de las decisiones de Trump y las relaciones entre su entorno y grandes intereses económicos. El caso pasa así a formar parte del debate estadounidense sobre los conflictos de intereses, el alcance de las facultades presidenciales para conceder indultos y la influencia de empresarios multimillonarios en Washington.