Alejandro Betancourt y Francisco Convit: Su Participación En Un Banco Suizo Bajo la lupa de la justicia suiza – Cuentas Claras Digital

Alejandro Betancourt y Francisco Convit. Foto Archivo

Alejandro Betancourt López y Francisco Convit Guruceaga llegaron a tener participación en Banca Credinvest, institución financiera con sede en Lugano, en el cantón suizo de Ticino. La entrada de los empresarios venezolanos en el banco ocurrió en 2013, después de que el grupo vinculado con Derwick Associates alcanzara notoriedad por los millonarios contratos obtenidos durante la crisis eléctrica venezolana. Según una investigación publicada por NZZ am Sonntag, las operaciones de los empresarios y el origen de parte de los fondos asociados con sus negocios forman parte de un expediente examinado por las autoridades suizas.

Betancourt y Convit integraron el grupo empresarial conocido como los “Bolichicos”, relacionado con contratos para la construcción de centrales eléctricas durante la emergencia energética iniciada en Venezuela a finales de la década de 2000. Derwick Associates habría obtenido alrededor de 3.000 millones de dólares mediante una docena de proyectos, según estimaciones recogidas por la publicación suiza. Con el paso de los años, los negocios del grupo se extendieron desde el sector eléctrico hacia áreas como petróleo, operaciones cambiarias y servicios financieros.

Alejandro Betancourt: El confidente múltiple en el banquillo.

En ese proceso apareció Banca Credinvest. La relación de la entidad con clientes venezolanos quedó posteriormente bajo la lupa de la Autoridad Federal de Supervisión de los Mercados Financieros de Suiza (FINMA). El organismo abrió en noviembre de 2018 un procedimiento contra el banco y determinó que, entre 2013 y 2017, existieron graves incumplimientos de las obligaciones contra el lavado de dinero. Entre las deficiencias identificadas estuvieron fallas en la identificación de clientes y beneficiarios finales, supervisión insuficiente de transacciones, documentación incompleta y reportes tardíos de operaciones sospechosas.

El expediente adquirió además una dimensión penal. La fiscalía de Zúrich abrió en 2019 una investigación después de recibir una solicitud de asistencia judicial de Estados Unidos y comenzó a seguir el recorrido de fondos que habrían pasado por diferentes sociedades internacionales antes de llegar al sistema financiero suizo. Las pesquisas también abarcaron operaciones vinculadas con empresas cercanas a Betancourt, Convit y otros empresarios relacionadas con mecanismos financieros en torno a Petróleos de Venezuela (PDVSA).

Como parte del procedimiento, las autoridades suizas congelaron varios cientos de millones de francos. El caso derivó en una controversia judicial sobre la existencia de un delito precedente que permitiera sostener una investigación por blanqueo de capitales. El Tribunal Superior de Zúrich llegó a ordenar el levantamiento de parte de las medidas, pero esa decisión fue posteriormente revocada por el Tribunal Supremo Federal.

La investigación adquiere ahora nueva relevancia por el cambio de escenario alrededor de Alejandro Betancourt. De acuerdo con NZZ am Sonntag, Estados Unidos comunicó en marzo a la fiscalía suiza que veía favorablemente el cierre de la investigación contra el empresario. La información surge mientras Betancourt aparece relacionado con nuevos proyectos vinculados con el desarrollo del sector petrolero venezolano y con intereses estadounidenses.

Francisco Convit se fuga del SEBIN y negocia información sensible del régimen de Maduro con EEUU

La situación de Francisco Convit ha seguido un curso diferente. Tras permanecer en Venezuela, fue detenido en febrero de 2025 y trasladado posteriormente a un centro de reclusión vinculado con el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin). Meses después escapó de prisión y abandonó Venezuela junto con personas de su entorno. Su ubicación actual no ha sido confirmada públicamente.

La participación de Betancourt y Convit en Credinvest constituye así una pieza dentro de una trayectoria empresarial que pasó de los contratos eléctricos en Venezuela a operaciones petroleras, cambiarias y financieras internacionales. Aunque el procedimiento de FINMA contra el banco concluyó con medidas regulatorias, el expediente penal relacionado con el origen y movimiento de determinados fondos mantiene abiertas interrogantes en Suiza.