El Cártel de los Soles es una organización terrorista designada
El ministro de la Defensa del régimen venezolano, Vladimir Padrino López, sostuvo una reunión a puerta cerrada con altos mandos militares en la que ordenó el acuartelamiento tipo “B” de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), una medida que obliga al 50 % del personal a permanecer físicamente en sus unidades hasta nueva orden, en medio de lo que calificó como un escenario de “guerra híbrida” tras los hechos del 3 de enero.
Durante el encuentro, Padrino López afirmó que Venezuela fue objeto de una operación de “precisión algorítmica”, en la que —según su versión— se emplearon tecnologías basadas en inteligencia artificial capaces de identificar objetivos y tomar decisiones en tiempo real. A su juicio, estos eventos obligan a una reescritura de la doctrina militar venezolana, adaptada a un nuevo tipo de confrontación que describió como guerra cognitiva e híbrida.
“El 3 de enero no fue un hecho aislado, es el inicio de otra etapa”, advirtió el ministro, al tiempo que sostuvo que la FANB “no está derrotada” y que, por el contrario, “permanece de pie” frente a una potencia con superioridad tecnológica. Reconoció, no obstante, que el país atraviesa un estado de conmoción, aunque aseguró que las instituciones han dado “la cara al país”.
Padrino López ratificó su respaldo a Delcy Rodríguez como presidenta encargada, subrayando que la FANB mantiene una conducta “cívica” y disciplinada en el actual contexto político. En ese marco, afirmó que el gobierno interino se ha fijado como objetivo el retorno de Nicolás Maduro y Cilia Flores, mientras se avanza —según dijo— en un proceso de normalización con la reanudación de clases y actividades comerciales.
El ministro también anunció el inicio de investigaciones internas por armamento extraviado durante los sucesos del 3 de enero, ordenando “máximo control” sobre el material bélico. Paralelamente, alertó sobre una ofensiva psicológica dirigida contra los militares, que incluiría llamadas telefónicas desde el extranjero a sus dispositivos personales. Indicó haber instruido el bloqueo de esas comunicaciones y la notificación inmediata a la cadena de mando.
En un tono severo, Padrino López rechazó lo que calificó como “intrigantes y servilistas” dentro de las filas castrenses y apeló a una frase atribuida a Simón Bolívar: “Un intrigante hace más daño que cien enemigos declarados”. Insistió en que el militar debe mantener una actitud “optimista” y no “derrotista”, aun cuando reconoció que la FANB se encuentra actualmente en una fase defensiva y de repliegue táctico.
Finalmente, anunció planes para reformar y fortalecer las milicias y los cuerpos combatientes, y llamó a no dejarse influenciar por “habladores”, a quienes describió como “los más cobardes”.
El contenido del mensaje, dirigido a mandos y subalternos, refleja un esfuerzo por controlar el relato interno dentro de la FANB, en un momento de alta vulnerabilidad política y militar, y plantea interrogantes sobre el uso del discurso de guerra para reforzar la disciplina y la lealtad en un contexto de fracturas internas y presión externa sin precedentes.
Tomado de Padrino López ordena acuartelamiento tipo “B” y declara a la FANB en “estado de conmoción”