Omar Bula: Venezuela es un Estado instrumentalizado por el crimen

“Venezuela es un Estado instrumentalizado por el crimen”, aseveró Omar Bula, quien definió al país como un “narcoestado” al convertirse en una entidad gobernada de facto por criminales que lucran» del narcotráfico y otras actividades ilícitas.

Venezuela Política Y Sin Filtros conversaron con Bula, experto colombiano en geopolítica internacional, quien refirió que Venezuela es el arquetipo de un estado capturado por el crimen organizado, pues el aparato estatal es un mero instrumento de una economía ilegal en manos de un régimen conformado por criminales y sus instrumentalidades, como el Cartel de los Soles y el Tren de Aragua.

El diálogo enfatizó en la crítica situación en Colombia y Venezuela, por lo que advirtió sobre el riesgo de que estas naciones se consoliden como estados controlados por mafias y grupos radicales.

Igualmente, Omar Bula hizo un análisis profundo sobre la confrontación global entre los modelos democráticos occidentales y el avance del autoritarismo vinculado al crimen organizado transnacional. Examinó el panorama político de 2025 y 2026 el cual se define por una lucha cultural y de seguridad, al tiempo que destacó el impacto de liderazgos como el de Donald Trump en la recuperación de la influencia estadounidense.

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Venezuela: un narcoestado

La afirmación de Omar Bula en la que sostiene que Venezuela es un Estado instrumentalizado por el crimen organizado se sustenta en el hecho de que se trata de un país que es gobernado «de facto […] por criminales que lucran» del narcotráfico y otras actividades ilícitas. Se denomina «narcoestado» aquel donde el aparato estatal es un mero instrumento de una economía ilegal.

Bula dijo que la masiva migración venezolana es una consecuencia directa del régimen criminal y aseguró que «cuando se acabe el gobierno criminal de Venezuela se acaba esa migración».

Para el analista la referencia de un ataque en territorio venezolano, anunciado por el presidente Trump, contra «instalaciones que proveen droga» en Venezuela, es evidencia de la creciente presión que ha debilitado al crimen organizado en el país.

Lucha geopolítica global y el crimen organizado

El encuentro de Venezuela Política y Sin Filtros con Omar Bula permitió analizar la actual confrontación geopolítica global en la que existe un conflicto central entre dos modelos antagónicos: por un lado, un modelo autoritario-globalista, aliado con la extrema izquierda, el islam radical y el crimen organizado transnacional; y por otro, un modelo que busca preservar las instituciones y valores de Occidente.

La conversación dejó sentado que el año 2026 se perfila como un punto de inflexión crítico en esta contienda en la que la administración de Donald Trump en Estados Unidos se perfila como una fuerza reactiva fundamental que inició una «gran batalla» para defender los valores occidentales y exponer la magnitud de sus adversarios.

Un actor clave en este conflicto es el crimen organizado transnacional, una industria global de billones de dólares que permeó estados —especialmente en América Latina— y los convirtió en narcoestados funcionales a sus intereses. Casos como Venezuela y Colombia ilustran la gravedad de esta amenaza, donde la soberanía estatal está en jaque.

La respuesta impulsada por Estados Unidos a esta amenaza, incluye la distracción estratégica de actores como China, Rusia e Irán, así como el apoyo a movimientos políticos regionales alineados con la defensa de Occidente. Entretanto, Europa —un continente en una crisis profunda por la inmigración masiva y la debilidad de sus élites—, y a África, donde movimientos estratégicos como el reconocimiento de Somalilandia por parte de Israel, buscan contrarrestar la influencia de potencias rivales y el extremismo.

Autoritarismo versus democracia occidental

Nuestra discusión con Omar Bula plantea la existencia de una lucha a nivel mundial entre dos paradigmas de gobernanza y civilización, donde los modelos son «muy difíciles de cohesionar» y su enfrentamiento definirá el futuro de las democracias representativas.

El modelo autoritario-globalista se caracteriza por una agenda específica que promueve el control social a cambio de un supuesto orden y seguridad. Es un modelo caracterizado por la asociación del globalismo, la extrema izquierda y el islam radical, el cual actúa mediante una «enorme guerra cognitiva», utilizando la desinformación para que los individuos acepten la cesión de libertades a cambio de orden.

Omar Bula señaló que este modelo aprovecha las libertades occidentales para «penetrar en las entrañas de Occidente» y, una vez instalado, imponer el totalitarismo.

Por su parte, el modelo occidental procura sostener y conservar las instituciones que fundamentan las democracias representativas y, aunque no se considera perfecto, registra un «avance significativo en pro de la libertad, el respeto a los derechos humanos y la justicia».

Bula advierte que los cimientos del modelo occidental se ven amenazados y el año 2026 se presenta como decisivo para su preservación o su pérdida. «Estamos hablando de un modelo de carácter autoritario globalista con una agenda muy específica y el otro que busca mantener sostener y conservar las instituciones que hicieron occidente».

Rol de la administración Trump y la reacción de EE. UU.

La llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos en segunda administración desde enero de 2025, se convirtió en el punto de inflexión que dio inicio a la «gran batalla» para defender los valores occidentales.

Se trata de un punto de quiebre, toda vez que antes de Trump, existía una «corriente muy fuerte del globalismo aliado a la extrema izquierda inclusive al islam radical». La presidencia de Trump se perfila como el comienzo de una defensa activa de «Occidente, sus valores, la familia, el sentido común, la razón, la racionalidad».

Omar Bula recordó que desde el día uno de esta nueva administración, Trump sacó toda una cantidad de decretos que tomaron por sorpresa a sus oponentes, al desencadenar una reacción que mantiene la batalla «muy muy candente».

Apuntó que la política exterior de la administración Trump es una «distracción deliberada» de actores rivales como China, Rusia e Irán, a los que debilita en sus propios dilemas —guerra en Ucrania para Rusia, tensiones económicas y hegemónicas para China— para reducir su capacidad de acción en América Latina. El objetivo es recuperar la influencia estadounidense en su hemisferio, una tarea de «largo plazo».

Crimen organizado transnacional como actor geopolítico

Omar Bula también destacó la visibilización y el poder del crimen organizado transnacional, el cual dejó de ser un fenómeno subterráneo para convertirse en un actor central del conflicto global.

Refirió que la industria del crimen organizado mueve entre 2.6 y 3 billones de dólares anuales —trillones en inglés—, lo que equivale a casi el 4 % o 5 % del Producto Interno Bruto mundial.

Sostiene que el crimen organizado transnacional opera sin límites económicos, legales o éticos en un «inframundo» y sus actividades no se limitan al narcotráfico, sino que incluyen minería ilegal, tráfico de personas, maderas, especies y contrabando. Estos se convirtieron en «los peores criminales de la historia de la humanidad».

Bula advirtió que «si el crimen gana [esta batalla] el después será verdaderamente trágico», pues el crimen organizado está entrelazado con actores estatales antioccidentales, a saber:

China: involucrada en el lavado de dinero de los carteles de la droga a través de «bancos subterráneos».

Rusia: apoya a Cuba, un país involucrado históricamente en el narcotráfico en el Caribe.

Irán y Hezbollah: este grupo terrorista financia aproximadamente el 30 % de sus operaciones terroristas globales con recursos provenientes de América Latina. Su presencia se extiende desde la triple frontera hasta Venezuela y Chiapas (México).

América Latina en la encrucijada

Omar Bula estima que América Latina se convirtió en un campo de batalla central en esta lucha, con varios países enfrentando momentos decisivos.

En este sentido, explicó que Colombia se encuentra al borde de convertirse también en un narcoestado, una situación que considera como extremadamente grave, toda vez que la nación neogranadina corre el riesgo de convertirse en una «Venezuela parte dos agravada».

Cree que las próximas elecciones no pueden ser consideradas como «unas elecciones cualquiera», pues son una oportunidad única para combatir frontalmente al crimen organizado o ceder el país a su control, con la posibilidad de que Colombia tenga «el primer gobierno oficialmente […] gobernado por el crimen transnacional organizado».

Para Omar Bula, la candidatura de Abelardo de la Espriella es la oportunidad para atacar al crimen organizado que amenaza a Colombia y precisó que su postura es «muy tajante en cuanto a la necesidad de combatir el crimen organizado».

Se abordan las críticas sobre sus vínculos pasados como abogado de figuras del chavismo, argumentando que:

Bula estima que el llamado a una asamblea constituyente por parte del presidente Petro es un «adefesio», una «aberración» y «gritos de último momento», al tiempo que manifestó su esperanza de que los mecanismos legales y la oposición detengan este proceso.

Europa y la crisis de Occidente

La situación de Europa también fue objeto de análisis por parte de Omar Bula, quien se mostró pesimista al creer que la situación en el viejo continente es «muy grave» y posiblemente se encuentre en un punto de «no hay vuelta atrás».

Dejo establecido que la principal amenaza para Europa es una «ola de inmigración» que ya tiene «efectos demográficos» que, a largo plazo, derivarán en un diferencial en las tasas de natalidad entre los inmigrantes y los europeos nativos, el cual producirá un «cambio muy significativo».

Bula cree que la existencia de un significativo número de alcaldes de origen islámico extremista en el Reino Unido es altamente preocupante, pues algunos promueven la primacía de la ley Sharía sobre la ley británica, lo cual es una especie de «invasión cultural total».

Omar Bula subrayó que es una paradoja que los enemigos de Occidente utilicen sus libertades como un arma para destruirlo desde adentro. «Nosotros y nuestras libertades son los instrumentos que ellos utilizan para acabarnos a la larga y ahí es donde se instala el totalitarismo».

África y la estrategia en Somalilandia

Finalmente, Omar Bula hizo referencia al reconocimiento de Somalilandia como estado independiente por parte de Israel el 26 de diciembre de 2025, pues es un movimiento geopolítico clave.

Recordó que África es escenario de creciente influencia de China y Rusia durante los últimos 20 años de «abandono» por parte de Estados Unidos. Somalia, en particular, es un foco del islamismo extremo a través del grupo Al-Shabaab, vinculado a ISIS.

Subrayó la importancia estratégica que esto tiene, toda vez que Somalilandia es la región con mayor gobernabilidad en Somalia, la cual ofrece un punto de apoyo geográfico y político para que las potencias occidentales (EE. UU. e Israel) establezcan bases y combatan el extremismo islámico en la región.

Vea en Sin Filtros “EE. UU. recupera el “patio trasero”: crimen organizado vs Estados, ¿Venezuela hacia la libertad?”:

Tomado de Omar Bula: Venezuela es un Estado instrumentalizado por el crimen