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Por Ginette Reyes

En la ciudad dominicana de Pimentel, provincia de Duarte, el nombre de Fulvio Silvestre Moya Hernández es sinónimo de dinero, pero también de conflictos con la justicia. Y no por nada, Moya es conocido como “El Patrón de Pimentel”, dada su actividad asociada al narcotráfico y al blanqueo.

Moya pasó de manejar una empresa de importaciones y exportaciones en República Dominicana – D’ Moya H. Importador Exportador –, a ser dueño de un bar y una estación de servicio en el país caribeño. A pocos metros de su estación de servicio operaba el Auto Café Bar El Imperio del Placer, que en 2017 fue objeto de un operativo de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD).

Pero no es el único incidente que Moya ha tenido con la justicia, a inicios del mes de agosto del año 2011, medios dominicanos identificaron a Fulvio Moya, natural del municipio San Francisco de Macorís, capital de la provincia de Duarte, como el propietario de un apartamento donde en el mes de julio del mismo año fue practicado un allanamiento por el personal de la Dirección Central Antinarcóticos (Dican). El inmueble se encontraba ubicado en la Torre Mireya Tower, en el sector Vergel, en Santo Domingo. En el lugar fueron ocupadas pequeñas porciones de sustancias controladas que se presumían era marihuana y cocaína, así como cuatro pistolas, dos automóviles tipo jeepetas y otras evidencias. El caso quedó asentado en los registros de la DNCD. El allanamiento estuvo conectado con un tiroteo registrado previamente en un centro de entretenimiento perteneciente a Moya, denominado Estación Isla Patriche, por el que “El Patrón de Pimentel” fue responsabilizado.

Fulvio Moya sigue conservando su estación de servicio, ahora como concesionario del mayorista de combustible de Petróleos Nacionales (Petronan), pero su negocio de entretenimiento nocturno ha mutado al de una casa de cambio – D’Moya Cambio -, firma que a su vez se publicita como corredora de bienes raíces. Nótese que, en la mayoría de los casos, los comercios de Moya son negocios en los que usualmente se pueden manejar fuertes cantidades de dinero en efectivo y cuyos rubros, tradicionalmente, han sido utilizados por mafias en distintos países para el blanqueo de dinero.

Personas familiarizadas con el asunto señalan que luego del operativo de la DNCD en 2017 contra distintas propiedades de “El Patrón de Pimentel”, Fulvio y su hijo, Dalwyn Moya, han tenido devaneos con la DEA, pero que, sin embargo, ahora la agencia antidrogas estadounidense ha vuelto a colocar en el radar al capo dominicano, quien hasta ahora ha corrido con la suerte de no tener que cumplir una larga condena en prisión. En esta ocasión la agencia investiga la relación de “El Patrón de Pimentel” con nuevos cargamentos de droga que han estado llegando en los últimos meses a las costas de Florida, mientras Moya disfruta de su apacible finca en República Dominicana.

Además de República Dominicana, “El Patrón de Pimentel” desarrolla parte de su actividad comercial también en Panamá, en donde sus negocios cuentan con sucursales.

 




Semanario El Venezolano. Madrid, del 03 al 16 de agosto de 2022

Tomado de «El Patrón de Pimentel» Fulvio Moya Hernández diversifica sus negocios en República Dominicana a través de su casa de cambio D’Moya Cambio mientras la DEA sigue sus pasos

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