Un documento presentado ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York confirma que el gobierno de Estados Unidos ha reconocido formalmente a Delcy Rodríguez como jefe de Estado de Venezuela, en el marco de un proceso judicial vinculado a demandas internacionales y casos contra el régimen venezolano.
La comunicación, fechada el 10 de marzo de 2026 y firmada por Michael G. Kozak, alto funcionario del Bureau of Western Hemisphere Affairs del Departamento de Estado, fue enviada al fiscal federal Jay Clayton para ser incorporada al expediente judicial que agrupa varios litigios relacionados con Venezuela, entre ellos Stansell et al. v. FARC, Osio et al. v. Maduro Moros y reclamaciones sobre activos venezolanos.

El documento responde a una solicitud del tribunal para que el gobierno estadounidense fijara su posición oficial sobre qué autoridad reconoce Washington como representante legítima del Estado venezolano, un punto clave en los litigios que involucran activos, responsabilidades internacionales y reclamaciones contra el régimen.
Del reconocimiento a Guaidó al nuevo reconocimiento
En la carta, el Departamento de Estado repasa la postura histórica de Washington sobre la crisis política venezolana. El texto recuerda que tras las elecciones presidenciales de 2018, consideradas fraudulentas por Estados Unidos, la Asamblea Nacional electa en 2015 declaró vacante la presidencia y juramentó a Juan Guaidó como presidente interino el 23 de enero de 2019, decisión que fue respaldada públicamente por el entonces presidente Donald Trump.
Sin embargo, el documento explica que la situación institucional cambió cuando la propia Asamblea Nacional de 2015 eliminó el gobierno interino en diciembre de 2022.
Desde entonces, según la comunicación oficial, Washington continuó reconociendo a esa Asamblea como la última institución democrática remanente en Venezuela, mientras mantenía su política de no reconocer a Nicolás Maduro como jefe de Estado.
El texto es contundente al referirse al líder chavista:
“Maduro es un narcoterrorista acusado que espera juicio en un tribunal federal de Estados Unidos por sus crímenes”, señala el documento.
El reconocimiento de Delcy Rodríguez
El punto central de la carta se refiere a los acontecimientos más recientes.
Según el Departamento de Estado, el 5 de marzo de 2026 Estados Unidos anunció la normalización de relaciones con Venezuela bajo la presidencia interina de Delcy Rodríguez.
El documento cita declaraciones de Trump durante una cumbre con líderes latinoamericanos el 7 de marzo, donde afirmó que Washington había “reconocido formalmente al gobierno venezolano bajo Delcy Rodríguez”.
El texto agrega que:
“Para facilitar esta transición, Estados Unidos está reconociendo a Delcy Rodríguez como la única jefa de Estado, capaz de actuar en nombre de Venezuela”.
El documento también indica que la normalización diplomática busca promover estabilidad, recuperación económica y reconciliación política en Venezuela, con el objetivo de crear condiciones para una transición hacia un gobierno elegido democráticamente.
Vigilancia y control económico
A pesar de la normalización diplomática, la carta deja claro que Washington mantendrá un fuerte control sobre las transacciones financieras y económicas relacionadas con Venezuela.
El Departamento de Estado señala que Estados Unidos continuará supervisando las operaciones con las autoridades interinas venezolanas y utilizará herramientas legales como la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA) para garantizar que las transacciones se ajusten a los intereses de seguridad nacional.
Esto sugiere que, aunque exista reconocimiento diplomático, las sanciones y los mecanismos de presión económica podrían seguir siendo utilizados de manera selectiva.
Implicaciones legales en Estados Unidos
El reconocimiento oficial de Delcy Rodríguez tiene consecuencias directas en varios litigios que se desarrollan en tribunales estadounidenses.
En casos relacionados con activos venezolanos, indemnizaciones o demandas contra el Estado venezolano, los tribunales federales suelen requerir que el gobierno de Estados Unidos determine qué autoridad representa legalmente al país.
El reconocimiento de Rodríguez como “sole Head of State” podría significar que su administración sea considerada la única autoridad con capacidad legal para representar a Venezuela en cortes estadounidenses, negociar acuerdos o responder por reclamaciones financieras.
Esto impacta directamente disputas vinculadas a activos petroleros, cuentas bancarias y demandas de víctimas del terrorismo, algunas de las cuales buscan compensaciones contra bienes venezolanos en el extranjero.
Consecuencias geopolíticas
El reconocimiento abre un nuevo escenario político y geopolítico.
Primero, confirma que Washington mantiene su rechazo a Nicolás Maduro, quien continúa acusado en Estados Unidos por cargos de narcoterrorismo.
Segundo, legitima internacionalmente a Delcy Rodríguez como figura central en la transición venezolana, lo que podría reconfigurar las relaciones diplomáticas y económicas con el país sudamericano.
Tercero, refuerza la estrategia de Estados Unidos de gestionar una transición controlada en Venezuela, combinando reconocimiento político, presión económica y supervisión financiera.
Finalmente, la decisión también tiene implicaciones para aliados y adversarios globales involucrados en Venezuela, incluidos China, Rusia e Irán, que han mantenido vínculos estratégicos con el régimen chavista.
Un nuevo capítulo en la crisis venezolana
La carta enviada al tribunal de Nueva York deja claro que la política de Washington hacia Venezuela ha entrado en una nueva fase.
Estados Unidos sigue considerando a Maduro un líder ilegítimo y acusado de narcoterrorismo, pero al mismo tiempo ha decidido reconocer a Delcy Rodríguez como autoridad estatal para conducir una transición política y diplomática.
Este movimiento podría redefinir el tablero interno venezolano, así como las disputas legales y económicas que se libran en tribunales internacionales sobre el control de los activos del país.