En un movimiento que reaviva el debate sobre los límites del poder presidencial en materia de guerra, la congresista Ilhan Omar presentó ante el 119° Congreso de EE.UU. un proyecto de resolución que busca ordenar la retirada inmediata de las Fuerzas Armadas de operaciones no autorizadas contra Venezuela y redes criminales transnacionales.
Un borrador filtrado del proyecto de resolución H. Con. Res. 1, impulsado por la congresista Ilhan Omar, ha puesto en la mira las recientes acciones militares de Estados Unidos en el Caribe y en operaciones contra organizaciones criminales transnacionales. El texto invoca la Constitución y la War Powers Resolution (Ley de Poderes de Guerra) para exigir que el Ejecutivo retire a las fuerzas armadas de “hostilidades no autorizadas” en ausencia de un mandato explícito del Congreso.
El documento señala que “el tráfico ilegal de drogas no constituye un ataque armado” que justifique una intervención militar bajo las disposiciones actuales del derecho estadounidense. En este sentido, subraya que ni existe una declaración de guerra ni un permiso legislativo específico para operar contra Venezuela o ciertos carteles, pese a los recientes bombardeos selectivos y el reposicionamiento de buques de guerra estadounidenses en el Caribe.
“Es el Congreso, no el Presidente, quien posee el poder constitucional de declarar la guerra”, recalca la resolución, dejando en claro que la política exterior debe respetar los límites impuestos por la Carta Magna.
De aprobarse, la medida obligaría al Presidente a terminar el uso de fuerzas militares en estas operaciones en un plazo determinado, salvo que el Congreso vote y apruebe una autorización formal posterior. La propuesta se presenta en un contexto de creciente tensión regional y tras acusaciones de que las operaciones antidrogas se estarían utilizando como pretexto para acciones de carácter militar sin control legislativo.
Analistas políticos interpretan la iniciativa como un choque directo entre el Legislativo y el Ejecutivo por el control de la política de seguridad nacional y exterior. También refleja la creciente preocupación bipartidista por el uso expansivo y unilateral del poder militar, especialmente en escenarios donde el narcotráfico y la política regional se entrelazan.

La War Powers Resolution, aprobada en 1973 tras la Guerra de Vietnam, limita el uso de las fuerzas armadas sin autorización del Congreso. Sin embargo, presidentes de ambos partidos han interpretado de manera flexible sus disposiciones, lo que ha derivado en operaciones militares sin votación previa del legislativo.
La resolución presentada por Omar marca un nuevo frente en el debate sobre el poder de guerra en EE.UU., reabriendo discusiones sobre el equilibrio entre la seguridad nacional, la política exterior y el respeto a los procesos democráticos en la toma de decisiones militares.