Bloomberg reporta que un grupo de depositantes de Stanford International Bank (SIB) demandó al gobierno de Antigua & Barbuda, alegando que la nación caribeña ayudó a su dueño, “Sir” Allen Stanford, a perpetrar el fraude. La demanda, intentada hoy por siete clientes de SIB en un Tribunal en Houston, Texas, alega que el gobierno de la isla recibió dinero a cambio de ayudar a Stanford a ocultar la condición financiera de SIB.
«Antigua es un estado soberano, pero no escapa de la aplicación de la Ley», afirman los demandantes en el documento. «Se convirtió en cómplice en el fraude perpetrado por Stanford, y obtuvo enormes beneficios financieros del desfalco”, afirma la demanda.
Los inversionistas demandantes, tres de los cuales viven en los EE.UU., tres en América Latina y el último actúa en su condición de administrador de un plan de jubilación, pretende convertirse en un “class action” o demanda colectiva en representación de todos los depositantes de SIB al 16 de Febrero de 2009, fecha en la cual cesó sus actividades.
«Estamos tratando de representar a las víctimas de SIB en todo el mundo para recuperar las pérdidas del gobierno de Antigua, que se benefició enormemente del reparto indiscriminado de dinero que Stanford hizo en la isla», afirmó Gregory Blue, uno de los abogados de los demandantes. Stanford prestó decenas de millones de USD al gobierno de Antigua & Barbuda, y se le permitió influir indiscriminadamente en la regulación y supervisión del sistema bancario de la isla en medio de un evidente conflicto de intereses.
De acuerdo al Financial Times, la suma demandada representa 24 veces el PIB de Antigua & Barbuda, y aún cuando la condenaran, esta nación altamente endeudada no es capaz de hacer frente a sus obligaciones financieras.
El Fiscal General de Antigua, Justin Simon, dijo que aún no ha visto la demanda y no tenía conocimiento de que se hubiera intentado.