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Contrario
a lo que se creyó, la detención de Alex Saab Morán hace siete meses en Cabo
Verde y la casi simultánea sanción del Departamento del Tesoro estadounidense
contra la empresa mexicana Libre Abordo, vinculada a Saab y que desde mediados
de 2019 comercializaba parte del crudo producido por Venezuela mediante un
supuesto “intercambio humanitario”, no desbarató el circuito clandestino de
exportaciones petroleras venezolanas, diseñado para evadir las sanciones
impuestas por Washington contra la estatal Pdvsa a comienzos de
2019. 

Nueva
documentación obtenida y revisada en conjunto por Armando.info y el
diario El País permite comprobar que, en realidad, los nombres de Saab y
Libre Abordo constituían apenas la punta del iceberg en ese esquema. Conectada
con ambos cabos se desplegaba una sofisticada red, bajo el mando de Saab y de
los empresarios Joaquín Leal -mexicano- y Alessandro Bazzoni -italiano-, que a través
de compañías fantasmales registradas para la oportunidad en jurisdicciones como
México, Rusia o Emiratos Árabes Unidos, mercadean despachos de millones de
barriles de crudo de Pdvsa, a precios millonarios en
euros.

El nombre
de Leal, un ejecutivo de apenas 28 años de edad, ya había salido a relucir a
mediados de 2020 con el destape del andamiaje construido en México con Libre Abordo y la empresa
Schlager Business Group, sometidas ambas a sanciones de Estados
Unidos.

Bazzoni
tampoco es un desconocido. Cabeza gerencial de la comercializadora Swissoil
Trading S.A., figura además en Elemento Ltd, una compañía socia de Pdvsa en la
empresa mixta Petrodelta para explotar yacimientos en la faja petrolífera del
Orinoco. Esa trama de negocios, que también incluía al finado Oswaldo Cisneros y
a Francisco D’Agostino, fue expuesta por la filtración de los llamados Paradise Papers de 2017. Pero es apenas ahora que
se comprueba con nitidez la importancia de Bazzoni en la operación
multimillonaria por la que, junto a Saab y Leal, crearon un virtual departamento
de comercialización paralelo en outsourcing informal para
Pdvsa.

En junio pasado el Departamento del Tesoro de Estados Unidos señaló a Joaquín Leal junto a Alex Saab como piezas clave en un esquema para evadir las sanciones contra Pdvsa.

Turquía,
Malasia, Singapur y hasta los territorios administrados por la Autoridad
Nacional Palestina estuvieron entre los destinos, a menudo exóticos, de los
cargamentos petroleros que esta red manejó.

Los
papeles revelan además que los mismos actores intentaron, primero, revender el
petróleo venezolano a Petróleos Mexicanos (Pemex), y que luego falsificaron
documentos para comprar a la estatal mexicana gasolina y combustóleo, un
combustible pesado que se utiliza para barcos y generación
eléctrica.

Queda
claro también que, en su esfuerzo por esquivar las sanciones y la supervisión
internacionales, Pdvsa y sus intermediarios están reproduciendo fórmulas ya
utilizadas con éxito para la compra e importación de insumos para los
Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap). No en vano, fue desde México que Saab y su primer socio, el también
colombiano Álvaro Pulido Vargas, empezaron a extender su imperio comercial,
alimentado con los petrodólares del gobierno de Nicolás
Maduro. 

Desde Rusia con amor

Como se
verifica en los papeles obtenidos por Armando.info y El País, el
pasado 11 de agosto de 2020 llegó un correo electrónico al departamento de
“administración de contrato” de Pdvsa. Desde un usuario con dominio en Rusia
(.ru) se pedía un “estado de cuenta al 31 de julio” para las empresas del
“consorcio” integrado por: Proton, Delta, Schlager, Loran, Xiamen, Novosi
Solution, Zervekas y Shamrium, todas desconocidas en el mercado petrolero
internacional, registradas en Rusia, pero ahora compradoras del crudo
venezolano.

El
email resulta revelador. No sólo porque fue enviado un mes después de que
el Departamento del Tesoro incluyera a Joaquín Leal en la denominada
Lista Clinton de la Oficina de Control de Activos
Extranjeros (Ofac) por considerarlo el “conducto fundamental” entre Libre Abordo
y Schlager Business Group para evadir las sanciones estadounidenses contra el
régimen chavista, sino porque descubre que un mismo grupo controlaba numerosas
compañías para la misma operación de compra y reventa del petróleo
venezolano.

Aunque las
cifras de exportaciones petroleras venezolanas de 2020 fueron las más bajas en
décadas, las más recientes permiten inferir que el engranaje alterno está funcionando. En noviembre pasado, por ejemplo, 24 cargamentos de petróleo
salieron de Venezuela con 639.000 barriles diarios de crudo y productos
refinados. Esos volúmenes suponen casi el doble con respecto a los del mes
precedente, octubre de 2020, según reseñó
Reuters, pese a
que ya estaban en vigencia las sanciones contra Pdvsa y diversas navieras que
registran tanqueros con ruta a puertos venezolanos.

Previamente, el Departamento del Tesoro había
calculado que hasta abril del año pasado la mexicana Libre Abordo, integrante de
la red de Saab y Leal, se había llevado de Venezuela unos 30 millones de
barriles y que, antes de la sanción, la empresa estaba concentrando 40% de las
exportaciones de crudo de Pdvsa.

Reuters
atribuyó el salto de noviembre, precisamente, a las exportaciones vía
“compradores fantasmas en Rusia”. Varias de esas desconocidas empresas coinciden
con las listadas en el correo enviado a Pdvsa y, de acuerdo a
Reuters, fueron
registradas en Moscú por OGX Trading, fundada en marzo por Sergei Basov, un
nombre que también termina conduciendo hasta Alex Saab.

Basov es
un empresario ruso que tiene relaciones comerciales con Betsy Desireé Mata
Pereda, una venezolana que, tal y como en su oportunidad reveló
Armando.Info, forma parte de la estructura corporativa que levantó
Saab para el manejo de las llamadas
Tiendas CLAP, la
cadena de mercados al detal levantada en Venezuela a partir del esqueleto de los
antiguos Abastos Bicentenarios. Mata Pereda figura al frente de la sociedad turca Mulberry Proje
Yatirim, que
sustituyó a la firma registrada en Hong Kong con la que Saab y Pulido Vargas
manejaron al menos dos contratos millonarios para el suministro
de los Clap y
otros para el suministro de medicinas desde la
India.

Hace poco
la agencia de noticias también reportó la aparición de empresas registradas en Emiratos
Árabes Unidos como
nuevos compradores fantasmas del petróleo venezolano. En los documentos vistos
por Armando.Info y El País, una firma registrada en esa
jurisdicción figura como la responsable de exportar petróleo a Palestina, en una
operación triangular marcada por el secretismo en la estatal venezolana. “El
personal de la embajada de Palestina solicitó no utilizar correos electrónicos
con la empresa POGC Petroleum and Energy debido a las limitaciones causadas por
las sanciones a Pdvsa. Hasta los momentos todo ha sido de manera personal o vía
telefónica, tanto con el embajador como con la encargada de negocios”, se lee en
un correo electrónico del 12 de agosto de 2020 enviado desde la Vicepresidencia
de Comercio y Suministro de Pdvsa.

La sofisticada red para comercializar el petróleo venezolano incluyó a una empresa registrada en Emiratos Árabes Unidos para llevar el crudo a Palestina.

De acuerdo
al contrato, Pdvsa debió despachar entre julio y agosto del año pasado 1,8
millones de barriles de crudo, de las variedades Merey 16 y Boscán. El pago de
la empresa POGC Petroleum and Energy FZ-LLC a la estatal venezolana se
efectuaría en dirhams, la moneda oficial de los Emiratos Árabes
Unidos. 

Modus operandi

Tanto con
las mexicanas Libre Abordo y Schlager Business, así como con las empresas rusas
o de los Emiratos Árabes, el esquema ha sido siempre el mismo desde mediados de
2019. Las compañías consiguen el petróleo de Venezuela, a veces a crédito o con
descuentos. Swissoil Trading, la vendedora de commodities representada
por Alessandro Bazzoni, lo transporta a puertos asiáticos (principalmente
Singapur), de acuerdo a numerosos manifiestos de carga vistos por
Armando.Info y El País. Aunque la empresa negó a Reuters su participación en la
comercialización de crudo venezolano, Bazzoni también ha usado en esa operación
a Elemento Ltd, la compañía aliada de Pdvsa en Petrodelta y
en la que comparte sociedad con Franciso D’Agostino, cuñado del diputado
opositor Henry Ramos Allup, y el recientemente fallecido Oswaldo
Cisneros.

Un
antecedente de esas intenciones de Bazzoni se consigue en marzo de 2018. El
empresario, conocido también por su afición al juego de polo, en representación
de Elemento Ltd, envió una carta a Asdrúbal Chávez, primo de Hugo Chávez y
entonces presidente de Citgo, el brazo de Pdvsa en Estados Unidos. Allí expresó
sus ganas de “participar como comprador en la oferta de productos y como
suplidor en sus requerimientos de crudo”. Todavía Citgo no había pasado a
control del Gobierno interino de Juan Guaidó.

Los
papeles y comunicaciones muestran que, en la mayoría de los casos, los buques a
cargo de las operaciones de transporte, tanto con las compañías mexicanas como
con las rusas, fueron los tanqueros Lion King, Delta Kanaris,
Delta Harmony, A Melody, Perfect, Azimouth,
Nichioh, Commodore, Euroforce y Athens
Voyager.

Cuando las
compras del petróleo venezolano todavía corrían por cuenta de Libre Abordo, era
el propio Joaquín Leal quien mantenía esa comunicación directa con Pdvsa.
“Estimado equipo Libre Abordo S.A de CV. Pdvsa espera por la presentación de su
oferta de crudo Merey 16, la cual estamos interesados en evaluar”, se lee en un
correo electrónico enviado el 28 de agosto de 2019 por el Departamento de
Mercadeo Internacional a Leal. Son numerosas las comunicaciones, como esta,
entre la petrolera estatal venezolana y el joven empresario mexicano, que se
encuentran en los documentos a los que tuvieron acceso Armando.Info y
El País. 

La
respuesta de Libre Abordo llegaba en forma de una carta con la confirmación del
interés para adquirir el petróleo. A partir de allí comenzaban las
comunicaciones para hacer las pruebas de calidad al producto y coordinar el
barco que se llevaría el crudo en los puertos venezolanos, o bien bajo la
modalidad de barco a barco. En ese momento entraba en acción Swissoil
Trading, la compañía suiza de commodities encabezada por
Bazzoni.

Entre
mediados de agosto y octubre de 2019, Libre Abordo tomó casi 20 millones de
barriles de mezclas de crudo venezolano como Merey 16, Hamaca Blend, Boscán y
Special Hamaca Blend, así como fuel oil, según los papeles vistos para
esta investigación. En junio del año pasado, mes en que Alex Saab fue detenido y
Joaquín Leal sancionado por el Departamento del Tesoro, entre Delta y Protón se
llevaron, al menos, unos 15 millones de barriles de puertos venezolanos, en su
mayoría del crudo Merey 16. 

Los
documentos revelan que los descuentos de Pdvsa oscilaban entre 10% y 15%,
dependiendo del destino y las condiciones del mercado. Las facturas de Pdvsa,
por su parte, descubren que la mexicana Libre Abordo debía pagar a la estatal
venezolana en euros con transferencias a cuentas bancarias de bancos rusos como
Evrofinance y Gazprombank. De acuerdo a esas facturas, el 19 de junio de 2020,
apenas un día después de que el Departamento del Tesoro sancionara a Joaquín
Leal y sus compañías mexicanas, Pdvsa facturó a Libre Abordo casi 33 millones de
euros por un buque con poco más de un millón de barriles de crudo Special Hamaca
Blend, y otra carga de un poco más de un millón de barriles del mismo tipo de
crudo por casi 29 millones de euros. Ese mismo día, Pdvsa facturó a Libre Abordo
otros 47 millones de euros por algo más de 1,8 millones de barriles de crudo
Merey 16. 

No queda
claro si finalmente Libre Abordo pagó todo el petróleo venezolano que recibió de
parte de Pdvsa, ya que cuando se hizo público que las autoridades
norteamericanas le seguían el rastro, la empresa se declaró en “bancarrota” y reportó una pérdida de 90
millones de dólares. Sí es claro, en cambio, que el valor del petróleo recibido
desde mediados de 2019 supera ampliamente el supuesto “intercambio
humanitario” con
el que empezó su negocio con Caracas y que la obligaba a entregar 1.000 camiones
cisternas y 200.000 toneladas de maíz, valorados en 139 millones de euros y
53.193.900 euros, respectivamente. “Esto no se corresponde con la cantidad de
petróleo entregada por Pdvsa, que fue revendido por Libre Abordo y Schlager
Business Group, valorado en más de 300 millones de dólares”, alertó en junio de
2019 el Departamento del Tesoro.

Tocando a la puerta de Pemex

El volumen
de petróleo venezolano que acumularon Alex Saab, Joaquín Leal y Alessandro
Bazzoni les animó a ofrecerlo a Pemex, empresa petrolera del Estado mexicano y
un jugador relevante en el mercado global de los hidrocarburos. El 18 de
noviembre de 2019, Libre Abordo envió un correo a Pemex ofreciendo dos
cargamentos de un millón de barriles cada uno del crudo Special Hamaca Blend de
los buques Delta Harmony y Delta Kanaris.

“Tenemos
los siguientes dos cargamentos disponibles para la venta, los cuales están
totalmente libres de cualquier lien, injunction, attachment
order, o cualquier orden similar resultado de algún arbitraje. Le envío un
recap borrador para abrir discusión al respecto y proponer una llamada
para discutir detalles”, refiere el email enviado por Alexander
Rodríguez, a nombre de Libre Abordo, a los ejecutivos de comercialización de
Pemex. 

Ese no fue
el único intento de negocios con Pemex. A través de otras dos compañías
mexicanas, sin experiencia en el mercado petrolero, pero que confirman la
alianza de Joaquín Leal con Alessandro Bazzoni y Swissoil Trading iniciada
alrededor del comercio de petróleo venezolano, intentaron comprar gasolina y
otros combustibles a Pemex. Swissoil Trading no respondió a la solicitud de
entrevista enviada vía email. 

En mayo de
2020, la empresa Promotores del Fomento, dedicada inicialmente a la seguridad
privada bajo el nombre de Servicios Integrales de Seguridad Privada, ofreció
comprar a Pemex cinco millones de barriles de petróleo, dos millones de barriles
de gasolina y otros tantos de combustóleo por mes. 

Durante la
enmienda de la razón jurídica de la compañía se cuidó que el nombre de Joaquín
Leal no apareciera en las actas, pero eso cambió nueve días antes de llevar sus
papeles a Pemex. Leal aparece como el dueño del 50% de las acciones y Alessandro
Bazzoni, el trader italiano vinculado a Elemento y Swissoil Trading, como
propietario de la mitad restante.

Joaquín Leal intentó vender el petróleo venezolano que captaba Libre Abordo a la estatal mexicana Pemex.

En la
solicitud ante Pemex también se muestra Philipp Apikian como director de la
compañía mexicana. Apikian es el dueño de Swissoil Trading, la empresa que ha
transportado buena parte del crudo de Pdvsa para sortear las sanciones
norteamericanas.

El
estadounidense Richard Rothenberg, que funge como director de Elemento en la
isla de Malta -un paraíso fiscal en el Mediterráneo oriental-, es el jefe de
finanzas de Promotores del Fomento en México. También están mencionados el
chileno Joaquín García, como jefe de operaciones, y el ruso Slava Aleksandridi,
como director comercial. Todos ostentan sus cargos, según Leal, por lo menos
desde hace tres años, es decir, desde antes de que existiera formalmente su
empresa.

Swissoil
Trading hasta llegó a extender una referencia comercial para que su compañía
hermana lograra el trato con la petrolera estatal mexicana. “Los negocios entre
ambas empresas se concentran en transacciones de petróleo de alta densidad, así
como en envíos marítimos a Asia y Oriente Próximo”, se lee en el documento, en
el que se asegura que ambas firmas comercian más de 100 millones de dólares cada
trimestre. La carta está firmada por Philipp Apikian, director de Swissoil y al
mismo tiempo de Promotores del Fomento.

Con la compañía Swissoil Trading Joaquín Leal y Alessandro Bazzoni intentaron replicar en México el esquema petrolero que habían levantado en Venezuela.

No es el
único punto que llama la atención de los papeles presentados por Promotores del
Fomento. Para avalar su oferta ante Pemex, Leal la hizo llegar acompañada por
una serie de cartas de recomendación y contratos celebrados con socios
insólitos. Por ejemplo, se ve un acuerdo con Eastern Refining Limited, la única
refinería que tiene Bangladesh Petroleum Corporation, la petrolera
estatal de ese país asiático. También un contrato con Hellenic Petroleum, la
mayor refinería de Grecia, perteneciente al gobierno de Atenas y a la
multimillonaria familia Latsis.

Según esos
convenios, la mexicana Promotores del Fomento aportaría el crudo y tanto Eastern
Refining Limited como Hellenic Petroleum lo refinarían para su posterior
reventa. En ambos acuerdos se dice que el petróleo vendría de “proveedores
conocidos”, pero en el caso de Hellenic Petroleum hay un apartado de calidad que
habla, con gran precisión, de que se deben cumplir los estándares de varias
mezclas venezolanas como Boscán, Merey 16, Zuata, Mesa 30 y Santa Bárbara. La
empresa de Leal, según el documento, debía entregar los cargamentos en el puerto
de Hamriya, en los Emiratos Árabes Unidos. La propuesta de Leal era llevar el
petróleo mexicano que eventualmente adquiriera a Pemex a clientes en Rusia,
China e India.

“Desde
enero de 2019, nuestra compañía ha estado trabajando con la división comercial
de Promotores del Fomento en actividades de abastecimiento y distribución de
productos petrolíferos en el mercado local griego”, se lee en una carta de
recomendación con la papelería de otro socio en Grecia, Aegean Oil, una empresa
ligada a Dimitris Melissanidis, ex presidente del club de fútbol AEK de Atenas.
“Los negocios entre ambas compañías rondan los 32 millones de dólares al año”,
se agrega.

Papeles forjados

Entre las
credenciales bancarias que Promotores del Fomento presentó a Pemex hay tres
cartas de recomendación que aparentan haber sido emitidas por dos bancos
noruegos, Instabank y Sparebanken More, y uno sueco, Handelsbanken. “Es nuestra
opinión que su gerencia ha tenido una amplia experiencia en actividades
comerciales de petróleo y es confiable, y que Promotores del Fomento tiene una
situación financiera suficiente para desarrollar estas actividades comerciales”,
se lee en la carta con sello del Instabank.

Sin
embargo, se trata de documentos apócrifos, de acuerdo a todos sus presuntos
emisores.

“No
estamos familiarizados con las cartas presentadas”, contestó el Handelsbanken,
“son producto de una falsificación”. El banco sueco detalla que los sellos
utilizados no son suyos y que quien firma no es empleado del banco. “Nuestra
empresa no ha emitido ni otorgado ninguna de las cartas de recomendación
adjuntas y por lo tanto se trata de una falsificación”, responde Aegean Oil, que
asegura nunca haber tenido ni a Promotores del Fomento ni a Leal en su lista de
clientes.

Hellenic
Petroleum, la refinería griega, también afirma que el “contrato” es falso, así
como el nombre de la refinería que se supone que es la contraparte y el empleado
que lo firma, pero va un paso más allá: “Tenemos la intención de examinar el
caso a profundidad y la posibilidad de ejercer acciones legales contra
cualquiera que haya utilizado el nombre de nuestra compañía de mala fe”. Los
bancos noruegos no respondieron a múltiples solicitudes de comentarios
formuladas por Armando.Info y El País. En el caso de la refinería
en Bangladesh, el firmante sí aparece como uno de sus empleados, pero sus
voceros tampoco respondieron a los autores para aclarar la situación. En todas
las misivas se dice que Promotores existía desde 2018, a pesar de que el
registro mercantil de México señala que la empresa apareció casi dos años
después.

Finalmente, Pemex rechazó el 27 de mayo de 2020
la solicitud de Promotores del Fomento para hacer negocios. La respuesta fue que
la documentación estaba incompleta y que no contaba con infraestructura propia
para garantizar el trato. La petrolera dictaminó que Promotores buscaba
beneficiarse como un intermediario en el mercado, lo que chocaba con las
políticas de PMI Trading, el brazo de Pemex para el comercio internacional, que
busca tratos directos con las refinerías interesadas. La empresa insistió en el
trámite, pero a la fecha no aparece en el padrón de compradores de la
paraestatal mexicana.

En julio,
semanas después de la inclusión de Leal en la lista negra de la Ofac en el
Departamento del Tesoro estadounidense, ante Pemex apareció una solicitud de
compra similar a la de Promotores del Fomento. Esta vez a nombre de
Suministradora Bennu, una empresa mexicana especializada en el mercado
eléctrico, donde Leal dio sus primeros pasos como accionista y asesor
energético. El empresario era su asesor desde hace tres años, mientras que su
hermana y empleados se encargaban también de la administración y el website de
la compañía.

El nombre
de Leal no aparece en las actas comerciales de Bennu, pero es una de las
empresas mencionadas en el portafolio de negocios de The Mystic Universe
Capital, un fondo de inversión creado por Leal en Canadá en 2019. The Mystic
Universe Capital sólo ha invertido en empresas vinculadas a Leal, según su
portal electrónico, hoy eliminado.

Bennu
presentó a Pemex prácticamente las mismas credenciales que Promotores del
Fomento para sustentar su solicitud, incluidas sendas cartas de recomendación de
Instabank y Handelsbanken, y una referencia comercial de Aegean Oil, desechadas
de igual forma como documentos apócrifos. En este caso la propuesta era comprar
20,8 millones de barriles de combustóleo en doce meses. Los primeros embarques
empezarían con cargamentos de 700.000 barriles y continuarían con entregas
masivas de 2,8 millones de barriles, con la intención de hacerlas llegar a
mercados en Asia.

Enrique
Woodhouse, el dueño de Bennu, reconoce que tuvo una relación comercial con Leal,
pero asegura que no estaba al tanto de esa solicitud y que su empresa no tiene
nada que ver con el mercado petrolero. Añade que rompió con su antiguo socio
después de que se dieron a conocer las sanciones del
Tesoro.

Pemex
también rechazaría a la postre la solicitud de Bennu, argumentando que no tenía
suficientes suministros para completar el pedido, según comentan fuentes
gubernamentales mexicanas. A principios de junio, Promotores del Fomento fue
liquidada, según consta en el registro comercial de México. El encargado de
cerrar la empresa fue Adán Jimenez Alfaro, tío de Leal por el lado
materno.

La idea de
comprar gasolina -como la intentada con Pemex- estuvo en los planes de Alex Saab
y Joaquín Leal desde el comienzo del negocio petrolero con Pdvsa a mediados de
2019. Esas intenciones se hicieron más explícitas cuando se agudizó la escasez
de combustible en las estaciones de servicio venezolanas. Fue así como con otra
identidad corporativa, la del Grupo Jomadi Logistics & Cargo, empresa
mexicana relacionada a Libre Abordo y Schlager Business Group, plantearon un
contrato de swap o intercambio con la estatal venezolana. El trato
implicaba la permuta de millones de barriles de crudo venezolano Merey 16 por
gasolina mexicana de 95 octanos. 

El
contrato de suministro se extendería desde el 25 de marzo hasta el 25 de julio
de 2020. El petróleo venezolano debía transportarse a puertos de Turquía.
Fuentes conocedoras de la operación aseguran que al final el contrato no se
ejecutó y que, por eso, Alex Saab diseñó el esquema para importar gasolina desde
Irán desde mediados del año pasado, algo que recientemente reconoció su abogado,
el ex juez español Baltasar Garzón. “En abril de 2020, cuando la epidemia del
Covid-19 causó estragos en la economía venezolana, también se le encomendó la
adquisición de la muy necesaria gasolina de Irán. Poco después de la ampliación
de su función, el enviado especial Saab viajó a Irán y negoció la entrega de
once millones de galones de gasolina, que llegaron en mayo”, declaró Garzón al diario El Espectador de
Bogotá.

La escala en Cabo Verde el pasado 12 de junio en un viaje a Irán, donde Alex Saab negociaba la compra de gasolina para Venezuela, le costó la detención al empresario colombiano.

Pero sería
en una desafortunada escala en la isla de Sal del archipiélago de Cabo Verde, en
junio de 2020, justo en medio de uno de esos periplos a Teherán para la compra
de provisiones, que Saab fue capturado. Ahora espera su posible extradición a
Estados Unidos, un destino del que quizás no lo salven los recursos intentados
por su defensa, algunos tan imaginativos -por ejemplo, su designación
extemporánea como Embajador de Venezuela ante la Unión Africana- como los
esquemas comerciales y financieros y las personas jurídicas que el propio Saab
concibió para seguir haciendo negocios con Maduro.

Tomado de Cómo Alex Saab y sus otros yo venden el petróleo venezolano

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