El Departamento del Tesoro de EE. UU., a través de la Office of Foreign Assets Control (OFAC), anunció este 30 de diciembre de 2025 una nueva ronda de sanciones por proliferación, armamento iraní y redes conexas, en la que destaca directamente Venezuela.
Entre los nuevos designados figura el venezolano José Jesús Urdaneta González, vinculado a la Empresa Aeronáutica Nacional S.A. (EANSA), sancionada por su conexión con Qods Aviation Industries, brazo clave del complejo militar iraní. La designación se realizó bajo la Orden Ejecutiva IRAN-CON-ARMS, que apunta a redes de transferencia de armas entre Irán y actores extranjeros.
La inclusión de un actor venezolano en esta lista no es menor: confirma que Venezuela sigue operando como plataforma logística y tecnológica para los intereses estratégicos de Irán, en un esquema que combina aeronáutica, defensa y cooperación militar encubierta.
Además del caso venezolano, OFAC sancionó a varios ciudadanos y empresas iraníes vinculados a industria química, tecnología electromagnética y programas sensibles, mientras retiró de la lista a ciertos individuos relacionados con Rusia y ciberoperaciones, evidenciando un reajuste quirúrgico del régimen sancionatorio.
Entre los sancionados figura José Jesús Urdaneta González, ciudadano venezolano, designado bajo la Orden Ejecutiva IRAN-CON-ARMS. Según OFAC, Urdaneta está vinculado a la Empresa Aeronáutica Nacional S.A. (EANSA), compañía estatal creada en 2020 y también incluida en la lista SDN. EANSA fue señalada por su conexión con Qods Aviation Industries, una entidad clave del aparato de defensa iraní, lo que apunta a transferencias y cooperación aeronáutica con fines militares.
La acción de Washington no se limita a Venezuela. OFAC sancionó a varios ciudadanos iraníes por su participación directa en programas de proliferación y apoyo tecnológico-militar. Entre ellos están Mehdi Ghaffari y Erfan Qaysari, vinculados a Kavoshgaran Asman Moj Ghadir Company; Bahram Rezaei, asociado a Fanavari Electro Moj Mobin Company; Mostafa Rostami Sani, relacionado con Parchin Chemical Industries; y Reza Zarepour Taraghi, conectado a Pardisan Rezvan Shargh International Private Joint Stock Company. Todos fueron designados con riesgo de sanciones secundarias, una señal de máxima severidad.
Las empresas iraníes incluidas en la lista SDN —Fanavari Electro Moj Mobin Company, Kavoshgaran Asman Moj Ghadir Company y Pardisan Rezvan Shargh International— están ligadas a tecnología electromagnética, desarrollos químicos e infraestructura industrial sensible, sectores históricamente asociados a programas de armas avanzadas. La inclusión simultánea de individuos y compañías revela una estrategia de red y no acciones aisladas.
En paralelo, OFAC anunció el retiro de la lista SDN de varios individuos vinculados a Rusia y operaciones cibernéticas, entre ellos Alexandra Yurevna Buriko, Sara Aleksandra Hamou (también conocida como Hamou-Hemsi), Andrea Nicola Costantino Hermes Gambazzi y Merom Harpaz. Este movimiento sugiere un reajuste quirúrgico del régimen sancionatorio, concentrando presión en amenazas prioritarias como la proliferación y la cooperación militar con Irán.
La lectura estratégica es inequívoca: Venezuela aparece como un eslabón activo, no colateral, en la arquitectura de cooperación militar iraní. La sanción a un ciudadano venezolano y a una empresa estatal confirma que Caracas continúa operando como plataforma logística y tecnológica para alianzas sancionadas por Washington, profundizando su exposición a medidas punitivas internacionales y elevando el costo geopolítico de su alineamiento con Teherán.
Tomado de OFAC golpea el eje Irán–Venezuela: sancionado un venezolano por tráfico de armas con Teherán