In Uncategorized

Por Julián F. Martínez
lanuevaprensa.com.co

La guerra sucia de la UNP en mi contra es dirigida por José Luis Aguilar Pinzón y Camilo Andrés Acosta Mora, ex funcionarios del DAS. Sus ”informes” son remitidos por la empresa Guardianes Ltda. y Seguridad Avanzada. El propósito es violentar mi intimidad, acosarme y desprestigiarme mediante informaciones falsas y maliciosas de las que poseo copias.

Durante 26 meses y veinte días (desde el 20 de marzo de 2020 hasta el 9 junio de 2022, fecha en la me fui de Colombia), todos los guardaespaldas que pasaron por mi esquema de seguridad de la Unidad Nacional de Protección -UNP-, ejercieron en mi contra funciones ilícitas de espionaje y sabotaje.

Los escoltas titulares, así como los reemplazos, estuvieron escarbando a diario mi vida íntima y la de mis fuentes y personas cercanas, con lo cual se hizo mayor el nivel de riesgo para mi vida e integridad, lo que ha sucedido también con otros protegidos. En todos los casos la UNP ha utilizando los mismos mecanismos (y los mismos operarios) que caracterizaron a la abolida policía secreta Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), principalmente durante el gobierno Álvaro Uribe Vélez.

Los reportes ilegales de espionaje en mi contra fueron escritos por Héctor Mauricio León Barrera, Juan Carlos Sánchez Guarnizo, Jhon Alexander Sepúlveda Bonilla y Duverney Avendaño Campos. Fueron remitidos a las directivas de la empresa Guardianes Ltda. Seguridad Avanzada, contratista de la UNP, y tienen el propósito principal de intimidarme, acosarme y desprestigiarme mediante informaciones falsas y maliciosas, fabricadas por esa compañía.

León Barrera fue escolta de Víctor Mosquera Marín, abogado del ex presidente Álvaro Uribe Vélez. Mientras que Sánchez Guarnizo venía de conformar esquemas de protección de miembros de la Justicia Especial para la Paz (JEP), que también han sido víctimas de esas prácticas.

En mi caso, fueron producidas al menos 110 páginas con detalles de mi vida privada con el fin, entre otras cosas, de identificar a mis fuentes de información como reportero.

En esos escritos -de los que conservo copias– quedaron consignados datos de mi familia, mi mascota, mi abogado (Roberto Mauricio Rodríguez) y distintos informantes con los que sostuve reuniones por años. Toda la información de la operación de hostigamiento reposa en el piso 5 de la carrera 49D # 91-84 en Bogotá.

Uno de estos reportes en mi contra, enviado el 31 de marzo de 2021, indica, textualmente: “Queremos solicitarle muy comedidamente tomar este informe y tenerlo en su poder sin darlo a conocer a la unidad nacional de proteccion (unp), ya que el señor beneficiario tiene contactos y nos preocupa que pueda tomar represalias en contra de nosotros como solicitar cambio y podamos vernos afectados en la continuidad laboral” (sic).

Los informes de espionaje son enviados a la cuenta de correo electrónico [email protected], administrada por Camilo Andrés Acosta Mora, coordinador operativo No. 3 de la Unión Temporal Protección Premium 2021, de la que hace parte la compañía Guardianes Ltda.

Acto seguido, Camilo Acosta le reenvía los aspectos de mi vida privada y profesional a José Luis Aguilar Pinzón, en calidad de gerente y representante legal de Guardianes, y también los comparte con otros empleados de la empresa como Juanita Camacho Mieles, Alex Yair Bautista y Pablo Hernán Hurtado.

Otros reportes de espionaje en mi contra dicen: “Según lo acordado (…) El presente correo tiene como fin informarle las novedades (…) del esquema del protegido Julián Fernando Martínez Vallejo (…) Jefe quedamos a las instrucciones que tomen en la cordinación” (sic).

Los guardaespaldas escribieron en otros correos electrónicos con destino a Guardianes: “Esperamos contar con todo el apoyo y respaldo de la empresa para que esto no nos balla a perjudicar laboral mente” (sic).

El gerente de Guardianes, José Luis Aguilar Pinzón, le respondió el martes 10 de agosto de 2021 a Camilo Andrés Acosta Mora desde la cuenta de correo [email protected] que estaba “muy atento” de mi caso y revela la estrategia elaborada para impedir el cambio de los guardaespaldas que me estaban espiando: “en caso de que el protegido lo pida, nos debemos oponer porque los escoltas cumplen con lo exigido por la UNP y por capricho de su protegido no deben hacer la rotación”.

Consulté al señor José Luis Aguilar Pinzón para conocer su punto de vista. Le envié el pasado 26 de julio 51 preguntas que no fueron respondidas pero que los lectores pueden ver en formato PDF (ver ver Solicitud de respuestas para publicación periodística).

Extractos de los correos electrónicos que forman parte de la operación de hostigamiento por parte de la empresa Guardianes.

El pasado 1 de agosto, la agencia de noticias Associated Press (AP), irradió una investigación de su reportero Frank Bajak, en la que expone que las camionetas asignadas a los beneficiarios de protección por parte de la UNP tienen un sistema satelital de geolocalización que es usado para espiar a más de 3.700 personas de riesgo en Colombia, como periodistas, defensores de derechos humanos, magistrados, líderes indígenas, políticos de oposición y sindicalistas.

Todos estos hallazgos surgieron a lo largo de investigaciones pormenorizadas de la periodista independiente Claudia Julieta Duque. Ella descubrió recientemente cómo la estaba espiando la UNP por medios electrónicos.

Antes de esto, Duque había padecido acoso, secuestro y tortura sicológica por parte del DAS durante el gobierno de Uribe. La persecución llegó a tal nivel, que había un librero establecido para perseguirla y acosarla.

Claudia Julieta Duque ha ganado varios casos legales contra el estado Colombiano por las maneras como fue perseguida por el DAS.

José Luis Aguilar Pinzón y Camilo Andrés Acosta Mora son ex funcionarios del DAS, policía secreta liquidada en 2011 para ponerle fin a sus crímenes, muchos de lesa humanidad, cometidos a lo largo de las cinco administraciones que tuvo durante el gobierno de ocho años de Uribe Vélez, las que estuvieron a cargo de Jorge Noguera, hoy condenado; Andrés Peñate, investigado; María del Pilar Hurtado, condenada; Joaquín Polo, investigado; y Felipe Muñoz, investigado.

En 2016, publiqué el libro “ChuzaDAS: ocho años de espionaje y barbarie” (Penguin Random House) galardonado como el mejor libro periodístico de Colombia por el jurado del premio nacional de Periodismo Simón Bolívar en una ceremonia llevada a cabo el 9 de noviembre de 2017.

Esta investigación periodística detalla el horror que padecieron periodistas, defensores de derechos humanos, magistrados de las Altas Cortes, políticos de oposición y sindicalistas por cuenta de las actividades criminales que ejecutaron desde el DAS con el beneplácito y orden de la Casa de Nariño.

De acuerdo con lo que me han informado fuentes humanas de la misma empresa Guardianes, tanto Aguilar Pinzón como Acosta Mora, me tienen resentimiento personal por las denuncias periodísticas que he hecho acerca de las operaciones ilegales de seguimientos, interceptaciones y asesinatos llevadas a cabo por sus colegas del DAS. De esta manera, instigaron a los escoltas a elaborar reportes de espionaje con el fin de desacreditarme, acosarme y aniquilarme psicológicamente.

Durante el gobierno de Álvaro Uribe, José Luis Aguilar Pinzón fue director de la seccional del DAS en el departamento de Bolívar. De acuerdo con documentos reservados de esa entidad de inteligencia, estuvo a cargo de operaciones en Cartagena contra los magistrados de la Corte Suprema de Justicia cuando el DAS perseguía al ex presidente de esa corporación, Yesid Ramírez Bastidas.

También desarrolló operaciones de inteligencia política sobre líderes de izquierda del Polo Democrático Alternativo como Carlos Gaviria Díaz, Jorge Enrique Robledo y Gustavo Petro Urrego, hoy presidente electo de la República de Colombia.

Posteriormente se convirtió en jefe de la oficina de protección especial del DAS, encargada de la seguridad de los dignatarios de la rama judicial.

Una de las denuncias que presenté en mi libro “ChuzaDAS” es el mecanismo usado para espiar a los magistrados de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia por medio de sus esquemas de protección.

El entonces magistrado auxiliar de la Corte Suprema de Justicia Iván Velásquez Gómez -hoy designado ministro de Defensa Nacional por el presidente electo Gustavo Petro- fue perseguido por el DAS para escarbar sus investigaciones, que llevaron entonces a la cárcel a decenas políticos y congresistas gobiernistas que estaban ligados en todo el país a los escuadrones de la muerte del narcotráfico, también conocidos como paramilitares por sus nexos con la fuerza pública. El DAS destacó guardaespaldas corruptos para la protección de los magistrados de la Corte Suprema y de esa manera accedió a mucha de la información judicial que sustrajo de manera ilícita, abusiva y violenta. Este proceso se conoce como “para-política”.

La investigación judicial de Velázquez probó que el DAS usó escoltas para robar expedientes de la Corte Suprema de Justicia que eran llevados al Palacio de Nariño.

Aguilar Pinzón también fue subdirector de protección de la UNP durante la dirección de Andrés Villamizar, en el gobierno de Juan Manuel Santos, que tuvo cuestionamientos de corrupción por el reparto de contratos con oscuras empresas de seguridad privada. Luego pasó al sector privado para trabajar en Guardianes.

José Luis Aguilar fue sancionado por la Procuraduría General de la Nación.

Por su parte, Camilo Andrés Acosta Mora ingresó al DAS en el año 2004 como detective 208-04 en la época de Jorge Noguera, quien fue condenado a 25 años por el asesinato del profesor de Barranquilla Alfredo Correa de Andreis. Luego pasó a trabajar con empresas contratistas de la UNP encargadas de prestar seguridad a personas en riesgo.

Tras las revelaciones que he hecho sobre mi caso, me ha hostigado por la red social Twitter el ex DAS Wilson Javier Devia Pérez, funcionario de planta de la UNP y preside el Sindicato de Trabajadores de la Unidad Nacional de Protección y las Uniones Temporales.

Los mensajes difundidos por Devia Pérez en mi contra contienen información falsa y malintencionada, fabricada por los directivos de la empresa Guardianes.

Wilson Devia es un súbdito de los intereses personales de José Luis Aguilar Pinzón. Siempre que le sale un cuestionamiento a Aguilar, éste sale en su defensa.

Devia tiene denuncias activas en la Fiscalía General de la Nación por violencia sexual, peculado, cohecho, concusión, violencia intrafamiliar, lesiones culposas, acceso carnal violento y hurto.

Un funcionario de la UNP me contó que a pesar de los cuestionamientos que existen contra Devia siempre “se blinda con el rol de presidente sindical”.

En Colombia, con la liquidación del DAS en 2011, se conformó un cartel de empresas apropiadas de la contratación de la UNP. Esto viola la libre competencia y pertenece a un plan dirigido por el condenado empresario Jorge Arturo Moreno Ojeda, conocido como el “zar de la seguridad”, quien nexos directos con Aguilar Pinzón.

El Sindicato de funcionarios de la UNP ha denunciado públicamente la relación que existe entre el condenado Moreno Ojeda y el ex funcionario del DAS José Luis Aguilar Pinzón.

Paradójicamente, este cartel vincula a las mismas empresas que conforman la Unión Temporal que ha representado legalmente y presidido José Luis Aguilar Pinzón para ejecutar las actividades ilícitas de espionaje.

Es así como las compañías Guardianes, Cobasec, Alliance Risk Protection, Expertos Seguridad, Vigilancia Guajira, Cooperativa de Vigilantes Starcoop CTA, han sido objeto de reorganización y reestructuración, medidas cautelares y concordatos ante la Superintendencia de Sociedades y de la Superintendencia de la Economía Solidaria.

Documentos “confidenciales” muestran que la empresa Guardianes Ltda. ha sido condenada al menos 20 veces por juzgados laborales, con corte al 30 de septiembre del año pasado, ante las denuncias presentadas por empleados que han visto violados sus derechos.

Los estados financieros de la compañía Guardianes revelan que al 30 de septiembre de 2021 ha sido condenada veinte veces por juzgados laborales.

Siga leyendo en lanuevaprensa.com.co

Tomado de Periodista Julián Martínez contó detalles sobre cómo exagentes del DAS ligados a la Unidad Nacional de Protección de Colombia fabricaron informes ilícitos en su contra

Recent Posts